lunes, 27 de abril de 2015

MONA MARIS, DE COMO UNA ESTRELLA DE HOLLYWOOD LLEGÓ A TARMA.


 

 

 

MONA MARIS, DE COMO UNA GRAN ACTRIZ DE HOLLYWOOD  LLEGÓ A TARMA.

Dr. Moisés Tacuri García

“Lo que más nos aproxima a una persona es

esa despedida, cuando acabamos separándonos,

porque el sentimiento y el juicio no quieren ya

marchar juntos; y aporreamos con violencia

el muro que la naturaleza ha alzado entre ella y nosotros”

 

Friedrich Nietzsche

 

Cuando por esas casualidades de la vida, navegando en ese mundo infinitesimal  de la web, me topé con una historia interesante, una gran historia, que involucraba a una estrella del cine de los 50’s llamada Mona Maris y a nuestra ciudad, decidí escribir y transcribir todo lo que encontré de este hecho sin precedentes.

La pregunta màs obvia que se hará el lector es ¿Quien fue Mona Maris?, la verdad es que su nombre verdadero era Rosa Emma Mona María Marta Capdevielle, nacida un 7 de noviembre de 1906, en la inmensa y bella ciudad de Buenos Aires, Argentina, fue una actriz de cine que actuó en Europa y Estados Unidos durante el primer período del cine. Fue conocida en Argentina como “El orgullo de las pampas” y su nombre artístico fue precisamente Mona Maris, una muy bella mujer que robaba corazones a todos los varones allá por los años de la Post Guerra, tanto por su dulzura como por su personalidad.

Su madre era española y su padre francés. Era tan inteligente y precoz que a los diecinueve años ya hablaba cuatro idiomas y había recibido educación en Inglaterra, Francia y Alemania.

 Arribó a Hollywood desde Berlín con un contrato para la empresa cinematográfica United Artists el 31 de diciembre de 1928 de la mano de Joseph Schenck, presidente de esa empresa y a la vez su mentor y mecenas.

 Ya entonces había aparecido en filmes alemanes. Su popularidad en Sudamérica se hizo avasallante por que el cine en ese entonces se convertía en un entretenimiento favorito por las multitudes y no había ciudadano alguno que no acudiera a los cinemas aquellos.

 La ambición de Mona de ser actriz se originó durante la Primera Guerra Mundial cuando era alumna en un colegio de Francia. Ella y sus compañeras escribían, dirigían, y presentaban

pequeñas obras para entretener a soldados que estaban estacionados cerca del colegio, destacando claramente en los roles que ejecutaba. Cuando egresó del colegio, Mona fue a vivir a Londres con su madre, una mujer que le daba mucha libertad en todas sus actividades. La visita

a su madre que iba a durar inicialmente seis meses (toda vez que Mona no vivía con ella) se prolongó a dos largos e intensos años.

De Inglaterra, Maris viaja a Alemania. Allí mediante una carta del embajador argentino en Berlín, logra entrevistar al presidente de la productora alemana UFA y que le hagan una audición

 y una prueba de pantalla. Entonces al apreciar su gran talento le ofrecen trabajar con un prominente director con un contrato por cinco años. Aconsejada por su abuela finalmente logra que su familia acepte esta extraordinaria propuesta y luego de actuar en cuatro filmes, Joe Schenck le ofreció seguir su carrera en Hollywood.

En esta etapa de su vida tiene el gran honor y mérito de haber compartido roles estelares en más de cincuenta películas, en las que compartió el cartel con grandes figuras de la cinematografía mundial de la magnitud de Buster Keaton, Humphrey Bogart (en el film clásico "Un diablo con las mujeres"), el admirado por las damas de entonces Cary Grant (con el cual filma por la famosa compañía Paramount, la película conocida en español como "El templo de las hermosas" o "Beso y maquillaje"), trabajó también  con el famoso sacerdote y actor José Mojica ( con el que filmó para la compañía cinematográfica Fox, "Cuando el amor ríe" en 1931 y en 1932 "Ladrón de amor" y "El caballero de la noche"), Mary Pickford, la bellísima Rita Hayworth, Bela Lugosi, el héroe de las películas de época Victor Mature , como se puede apreciar amable lector Mora Maris era toda una estrella de Hollywood.

 Los argentinos la recordarán siempre por haber sido la compañera de Carlos Gardel en  la película “Cuesta abajo”, de la Paramount,en la que cumple un rol protagónico, de la cual hay un importante archivo fotográfico conforme se puede apreciar en la fotografía adjunta en un apretado y sensual baile del tango con el mismísimo Gardel.

Entre otras películas famosas de las tantas que filmó entre Europa, México y los Estados Unidos se encuentran otra como co-protagonista o actriz de reparto: "Al sur del Río Grande" junto a

George Lewis, "Yo, tú y ella" junto a Rosita Moreno (otra de las dos figuras femeninas de Gardel con las que también se le relacionó sentimentalmente con el Zorzal gaucho, en ese film  rodaron juntas al lado de un artista en común, el “Che Carlitos”), "The passionate Plumber" con Buster Keaton, "Secretos" con Mary Pickford, "Love on the Run" con Clark Gable y Joan Crawford, "Una cita con el halcón" con Geroges Sanders, "Volando hacia el destino" con Geraldine Fitgerald, "Correspondencia Berlín" y otras famosas.

Durante su estadia en Europa tuvo un fugaz matrimonio con Clarence Brown que fracasó y con el ingeniero holandés Harry Geldelman (Personaje que llegaría a relacionarla con nuestra ciudad).

 Nunca fue confirmada su verdadera relación con Carlos Gardel, Cuando Mona Maris fue consultada al respecto, respondió: "Cuando dejé mi contrato en California para hacer la película “Cuesta abajo” (con Gardel) nos hablamos y correspondimos mucho. Sí; le puedo asegurar que hubo una mutua atracción. Era difícil sustraerse a la que él ejercía sobre todo el mundo, y yo también era muy atractiva (...) y tenía mis pretendientes. No se crea..." (...) "Con Gardel existió desde un principio un sentimiento mutuo. Usted sabe que muchas veces por razones de trabajo u otras, dos personas simpatizan pero las circunstancias impiden que germine la planta. A veces los sentimientos se bifurcan o los troncha la muerte, como sucedió en este caso." (Revista Siete Días N° 316, 18/6/1973), sin embargo siempre existirá el misterio de cual fue su verdadera relación con el Señor del Tango, el  Gran Carlos Gardel.

Existen documentos muy amorosos de Mona Maris con Carlos Gardel que se prestan a la suspicacia si no al mito de ese amor que nunca ambos lo pregonaron a voz en cuello, ese amor que se aprecia en el telegrama de la empresa Western Uniòn , de Junio de 1954, que adjunto,

 donde la actriz escribe a Gardel muy cariñosamente y expresa claramente esa ausencia que Gardel significaba para ella, de cuanto lo extrañaba y que comunicaba a Gardel de los pormenores de su salud, sobre dicho telegrama y sobre lo que este documento encierra, cada

quién podrá sacar sus propias conclusiones.

Mona Maris Vivió en los Estados Unidos hasta su regreso definitivo a Argentina a principios de la década del 70 donde decidió radicarse desde un primer momento en la ciudad de San Carlos de Bariloche. Unos años despúes regresó finalmente a Buenos Aires donde vivió una larga vejez.

 Mona Maris murió de una complicación pulmonar en Buenos Aires, el 23 de marzo de 1991.

Pero como llega Mona Maris a Tarma?, el dato histórico y las circunstancias de su llegada, nos lo da el escritor peruano Juan Gargurevich, Periodista, Decano de la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación de la Pontificia Universidad Católica del Perú. También profesor en la Universidad Nacional de San Marcos en la especialidad de Periodismo y su historia.

Gargurevich en un muy interesante artículo publicado en su Blog : “Periodismo, Periodistas, Periódicos…Esto hay que contarlo…”, menciona una historia curiosa y sumamente interesante donde se habla de nuestra ciudad y que él titula “La dramática historia de amor de Mona Maris y el ingeniero holandés”, me parece justo transcribir y compartir con ustedes, parte de esta increíble historia que reza así :

“…El chofer sintonizó mejor la radio y surgió entre los ruidos un tango que entonaba Gardel, el zorzal criollo…

 Recién habíamos iniciado el viaje a Tarma desde La Oroya y ya los pasajeros cabeceábamos, soñolientos, cuando mi vecino de asiento, me golpeó suavemente con el codo y me dijo, bajito nomás, en buen castellano:

 -Ah, qué lindo ese tango… Gardel ¿no?, -y añadió: -¿Sabe? Mi esposa fue novia de Carlos Gardel… y casi se casa con él…

 Eramos varios compañeros de trabajo que ante la imposibilidad de conseguir casa en La Oroya, alquilábamos algo en Tarma, a una hora de viaje, para estar más cerca de la familia. Había un
par de ingenieros más dos periodistas de la oficina de Relaciones Industriales, todos empleados de la Cerro de Pasco Copper Corporation” en aquel naciente 1960. Yo editaba las revistas “El Serrano” y “El Serranito” y estaba, para mi desgracia, en la categoría de “soles payroll”, o sea,

sin derecho al cómodo Hotel Inca (que como se sabe en algún momento era un Hotel exclusivo para la élite de Oroya conformada por ingenieros y altos funcionarios de la empresa Cerro de Pasco Copper Corporation, N.de R.).

 Al escuchar la revelación todos prestamos atención, y uno preguntó:

 -Disculpe la pregunta ingeniero, ¿y cómo se llama su esposa?

 El ingeniero, un holandés cincuentón, de claros ojos azules y con actitud de ingenuidad, sonrió ampliamente y contestó, triunfante, seguro de sorprendernos:

 -¡Mona Maris!

 Mis colegas se miraron, se encogieron de hombros y volvieron a dormitar pero yo, culturoso al

fin, gardeliano, había leído algo sobre sus amores y de la famosa y bella Mona Maris. Y me lancé:

 -Y dígame ingeniero, este…, su esposa, la que está en el hotel en Tarma… ¿es Mona Maris?

 -Claro -me dijo. Y añadió con inmenso amor: -¿No es linda?

 Por supuesto que nos había llamado la atención. Alta, delgada, con porte distinguido, de pelo negrísimo, con aire lejano e inexpresivo, Mona Maris despedía cada mañana a su ingeniero holandés en la puerta del Hotel de Turistas de Tarma (Hoy Hotel Los Portales). A veces vestía pantalones de montar y botas; y siempre hacía un lánguido adiós con un infaltable largo cigarrillo entre los dedos. De hecho ya le decíamos “la misteriosa”.

Ya. Pero ¿qué hacía esa mujer, exageradamente maquillada, casi empastada, una auténtica estrella de cine, de labios y cejas dibujadas con exactitud profesional, en la lejana, andina y friolenta Tarma?

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 ¿Cómo había ido a parar a Tarma, nos preguntábamos, una de las fundadoras del star system de Hollywood, Mona Maris?

Simple: era una historia de amor otoñal, de encuentro de solitarios. Ella tenía cincuenta confesados pero seguro que eran más; él, por ahí. El holandés era ingeniero metalúrgico y la había conocido en Nueva York. Poco después de casarse consiguió un trabajo en el Perú y ella, que conocía Lima, aceptó encantada. Había sido antes agasajada por los pitucos limeños y sabía de su encanto y largueza… Pero esta vez, treinta años después, venía a La Oroya, que era otra cosa.

 Se horrorizó cuando llegó a su destino pues para los que no conocen el lugar les contaré que La Oroya era entonces una sola calle, sucia, encajada a la fuerza en una quebrada estrecha, brumosa, llena de obreros andinos que a ella le parecían torvos y amenazantes. Al final, una enorme factoría con grandes chimeneas y humos constantes que era la razón de ser de La Oroya.

 ¿Qué podía hacer una estrella de cine en medio de tanto ruido, mugre e incultura? (La Oroya de los años 60 por cierto, N.De R.).

Y los norteamericanos que conoció eran un puñado de incultos timberos y borrachitos con mujeres que tejían al crochet y cocinaban; los peruanos simplemente no existían. Es decir, lo más lejano de la civilización que alguien como ella pudiera imaginar. Y entonces por más amor juramentado amenazó con marcharse en el acto.

 Bien aconsejado, nuestro amigo la llevó a Tarma, le enseñó el hotel y la bella aceptó quedarse allí, con las comodidades de servicio que eso significaba (en los sesentas el Hotel de Turistas de Tarma construido por nuestro general Manuel A. Odría, relucía de nuevo y con las mejores comodidades disponibles en aquella época y que persisten hasta la actualidad , N. de R.), pues como comentaba riendo el marido: “Mona no sabe ni dónde se compran las cosas…”.

 En cada viaje se repetía la rutina. Ella, que bautizamos como La Esfinge, hacía adiós a su ingeniero y él, tierno hasta el ridículo, le enviaba besitos volados hasta que la primera curva lo obligaba a sentarse. Comenzaba entonces a contarnos de su mujer.

Nos dijo, por ejemplo, que no sólo había tenido amores con Gardel cuando filmaban “Cuesta Abajo” sino también con Humphrey Bogart y Victor McLaglen, dos rudos del cine; que había besado hasta el pecado en otra película a Fray José Mojica, a quien habían visitado en el convento de San Francisco, en Lima; que era argentina criada en París; que no se llamaba así y que su nombre verdadero era Rosa Emma; que estaba sola en el mundo; y que la amaba

profundamente, que le decía “mi monita” pero que ella, ahí, se aburría y quería irse.

 Todos seguíamos sus monólogos y nos percatamos de que nuestro simpático y locuaz amigo perdía el humor en cada bache de la carretera y lanzaba ayes apagados. ¿Porqué? Padecía de hemorroides, las almorranas lo estaban matando. “Tiene que operarse en el día” le decían los médicos pero él temblaba de miedo.

 “No, no puedo, y además, qué pasaría con mi Monita… se quedaría solita aquí..” -arguía, pidiendo apoyo.

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 Uno de esos lunes fríos y lluviosos, cuando recién amanecía, el holandés aguardaba el ómnibus muy abrazadito de Mona, de su Monita. Pero esta vez había una variante: ella estaba ¡sin maquillaje!

 Era un espectáculo extraño pues no se parecía en nada a la estrella de cine sin patas de gallo que habíamos visto y conocido por semanas. Ojerosa, despeinada, ayudó a su marido a treparse al bus y se dirigió a mí con su raro acento medio argentino medio afrancesado:

 -Por favor señor, amigo, yeveló al Hospital, está muy mal, no hay teléfono en el hotel, no conseguimos un auto, yeveló…

 Los pasajeros nos solidarizamos con el holandés y le prometimos a la Esfinge que lo llevaríamos al hospital de la empresa, Chulec, a la entrada de La Oroya viniendo de Tarma.

 El viaje fue una tortura para el gringo, que tenía una almorrana reventada y sangraba; llegó a manchar al asiento. Estaba pálido y tembloroso cuando por fin llegamos y entramos con carro y todo a Emergencia luego de convencer a los huachimanes de la gravedad del asunto; y ahí lo dejamos.

 No lo vimos nunca mas en la parada tarmeña (Paradero a Tarma ubicado en la Oroya, N.de R.)). ¿Qué pasó?

 Ese mismo día, Mona Maris, harta de la situación que contrastaba con el estilo de vida que alguna vez tuvo, hizo maletas y se marchó a Lima y luego a los Estados Unidos.

 El marido estuvo unos días hospitalizado y cuando volvió a Tarma sólo encontró una breve nota de amor y de adiós.

 Fue un triste final que me contó cuando, casi de milagro, coincidimos en la estación del tren que partía hacia Lima. Llevaba varios bultos y maletas (“la ropa de Monita”) y casi sollozaba al recordar aquellos días felices.

 No pude decirle nada. Sólo atiné a darle un abrazo…

El maestro Gargurevich concluye:

 …Escribiendo esta historia busqué ” Mona Maris” en Internet y encontré muchas referencias al film con Gardel, y una entrevista. Había sido redescubierta por la prensa, en 1986, a raíz del asalto a un Banco. Varios cofres de seguridad fueron abiertos y saqueados y cuando llamaron a los dueños a la delegación policial, una viejita elegante y educada dijo que allí atesoraba obsequios de Carlos Gardel porque ella era Mona Maris, aunque todos en el barrio la conocían como Rosita Capdeville.

 Los periodistas deliraron con su hallazgo y ella contó, habló sobre Gardel y aunque no afirmó nunca categóricamente que había sido su amante, dijo maravillas sobre lo “machazo” del zorzal..

 Monita murió en 1991. Y también encontré una breve biografía en la que, al final, se lee: “Ya retirada del cine viajó a Perú donde se casó con un holandés millonario”.

Claro, no se podía imaginar a una estrella de cine argentina casada con aquel ingeniero pobretón que abandonó en Tarma. Tenía que ser un cinematográfico magnate…”

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A raíz de esta conmovedora pero amena Historia de amor que involucraba a Tarma, decidí acercarme al Hotel los Portales, otrora Hotel de turistas de Tarma, a ver si encontraba alguna pista que corroborara esta historia, siendo recibido gentil y muy gustosamente por su Gerente, el cual me llevó a la habitación más amplia del hotel, una habitación con aires de modernidad pero que aún mantiene su señorío, la habitación 224  habitación donde también nuestro General Odría se alojaba cada vez que venía a Tarma,  también llamada la suite Presidencial, era una habitación muy amplia y cómoda donde suelen alojarse las personas ilustres que llegan a nuestra ciudad y de hecho era la habitación que Mona Maris compartía sus días con su esposo,

 Una cama de dos plazas mullida y blanca guarda un silencio cómplice de los días màs dichosos  del ingeniero Holandés Harry Gendelman y su inigualable pareja Mona Maris,  esta habitación da al exterior por un balcón, donde no es difícil imaginar que más de alguna vez Mona asomaba su bella y grácil figura, que aunque otoñal, guardaba celosamente el portento de la diva  que alguna vez fue. En los pasillos alfombrados se aprecian parte de las comodidades que hicieron que una actriz acostumbrada a los lujos pudieran hacer más placenteros sus nostálgicos días lejos de su Argentina natal y de los recuerdos de la Meca del cine mundial, Hollywood. 

Nos abren paso elegantes puertas señoriales de la época del General Odría, un comedor lleno de mesas torneadas y finas, hermosos cuadros así como ornamentales lámparas colgantes de cristal, estructuras  que pugnan por hablar y contar su versión de la presencia de esta gran estrella del cine que se codeó con los mejores actores de cine de su época y robó el corazón de Carlos Gardel y que vino precisamente a cobijarse bajo el cielo de Tarma en esos años sesenteros.

 Al atravesar el umbral de la puerta principal del Hotel se puede sentir la presencia perfumada de la famosa actriz de cine despidiéndose de su alguna vez amado Ingeniero Holandés, enfundada en su jean vaquero y un cigarrillo en las manos cuyo humo, veleidoso y cambiante como su vida, el viento y el inexorable tiempo se lo llevó ….

 P.D. Mi agradecimiento al Gerente del “Hotel Los Portales” de Tarma Sr. Vicente Rivadeneyra por la gentileza de mostrarme las cómodas instalaciones del Hotel , al Profesor Ernesto Chagua Blanco por el dibujo magistral que ilustra el artículo y al maestro Juan Gargurevich por su apunte histórico y novelesco de la presencia de esta gran actriz en nuestra ciudad...

MONA MARIS (VIDEO)

 

 

 

sábado, 28 de marzo de 2015

PRESBÍTERO MAESTRO, LA ULTIMA MORADA DE LOS ILUSTRES DE TARMA Y DEL PERÚ.


PRESBITERO MAESTRO, LA ULTIMA MORADA DE LOS ILUSTRES DE TARMA Y DEL PERU.

Dr. Moisès Tacuri Garcìa


“Hay una misteriosa música que de lejos
Suele venir en alas de una ilusión a mì,
Rumor de danzas y cantares viejos
Que no sè cuando los oì.
Con ella vienen inefables dejos
Y aromas campesinos que alguna vez sentí,
Y que envuelve en sus oros de rùtilos reflejos
La luz que antaño recibì”…

“El poema de mi Pueblo”, Josè Galvez Barrenechea.

 Domingo de Marzo, las horas libres ya se acaban y no puedo regresar a Tarma, sin haber concretado algo que siempre quise hacer, visitar las tumbas donde yacen nuestros personajes tarmeños màs connotados, asì como los grandes personajes del Perù, es allì que entre el sol abrasador de Lima en verano y la soledad que se respira en el antiguo Cementerio Museo Presbìtero Matìas Maestro empiezo mi recorrido en uno de los Cementerios màs históricos del Perù.
De inicio me reciben unas antiguas rejas que no pueden ocultar el paso del tiempo, el guardián me dà unas explicaciones generales de la ubicación de las tumbas de los personajes más connotados y se abren ante mis ojos una cantidad impresionante de criptas y monumentos que transmiten tanto dolor de los que partieron, Héroes de guerra, Literatos, Presidentes, Magistrados y muchos personajes de trascendencia de diversos puntos del país.
La primera cripta que está a la vista a la mano izquierda es la de la Familia Galvez, donde reza un logo en la parte superior de la cripta que dice : “LA NACION A JOSE GALVEZ”. Allì se encuentran los restos del Cèlebre héroe del Combate del dos de Mayo Josè Galvez Egùsquiza, como también los restos de otro hombre de oro de Tarma, Dn. Josè Galvez Barrenechea, tremendo literato, escritor, embajador peruano, presidente del Senado y hombre con vastísima cultura, sin embargo se puede apreciar también, la tumba de Angela Moreno de Galvez, algo descuidada (ignoro las razones) cuyo nombre està escrito con letras negras, ninguna làpida, ni nada que destaque a su gran investidura, esposa del héroe del 2 de mayo y madre del no menos patriota tarmeño como Josè Miguel Galvez Moreno, también se aprecia en la Cripta familiar de los Galvez, al frente de la de Angela Moreno, la tumba de Josè Miguel Galvez Moreno, el gran marino Tarmeño que hundiera la embarcación Chilena “Janequeo”y que posteriormente formara parte de la Ayudantina de Càceres luchando a su lado denodadamente, en la campaña de la Breña, ,expulsando finalmente de nuestro suelo al invasor del sur, unas letras negras dicen : JOSE M. GALVEZ , que no se podría decir que se trata de Josè Galvez Moreno a no ser por la fecha del fallecimiento que data del 30 de abril de 1894 que efectivamente fue la fecha del deceso de nuestro ilustre marino tarmeño. Al costado de la tumba de Josè Galvez Moreno yace la de su esposa inglesa Doña Enriqueta Evens de Galvez, sin embargo llama poderosamente la atención que la cripta de los Galvez lo utilizan como un almacén de limpieza o algo así, como consta en las fotos, el guardián del Cementerio no me diò una respuesta coherente, por lo que los residentes tarmeños en lima, tienen una importante tarea que cumplir, sobre todo las Ex alumnas del Colegio Angela Moreno de Galvez que radican en un considerable número en la capital.

Cripta de la Familia Galvez en el cementerio presbítero maestro

En la parte superior de la Cripta se lee "LA NACION A JOSE GALVEZ"

Tumba de La matrona Tarmeña Angela Moreno de Gálvez, esposa del marino y Héroe José Gálvez Egusquiza, tumba sencilla y muy sobria.

Tumba donde yacen los restos de José Galvez Egúsquiza, héroe del Combate del dos de mayo, esposo de Angela Moreno y padre de Jose Gálvez moreno.
Tumba de Enriqueta Evens, la Esposa inglesa de José Gálvez Moreno, héroe Tarmeño de la guerra del Pacífico.
(nótese los utensilios de limpieza ubicados debajo)

Tumba sobria y sencilla del héroe de la guerra con Chile, José Miguel Gálvez Moreno, el valiente marino que hundió a la barca chilena "Janequeo" y participó en la Resistencia de la Breña al lado de Andrés Avelino Cáceres.

Una foto delante de la Cripta de los personajes tarmeños tan ilustres de la familia Gálvez.

Estatua de José Galvez Egúsquiza, en la parte superior de la Cripta de los Galvez.
La tumba de José Galvez Barrenechea, el Poeta de la Juventud, el más grande literato de Tarma y uno de los más connotados del Perú, Presidente del Senado, Embajador y Ex-Alcalde de Tarma,  honores al gran maestro.

"Ser en la vida un ejemplar de vida y entonces esperar que la muerte tenga el orgullo de vencer a un hombre", significativo epitafio de uno de los grandes e ilustres hombres de Tarma, Dr. José Galvez, Barrenechea.

En el camino me encuentro con fastuosas criptas de personajes al parecer multimillonarios de Lima antigua, sin embargo raìdas por el paso de los años, me llama la atención un monumento que una viuda dedica a su esposo, monumento donde hay una escultura muy bella al pie de un árbol, pero que transmite una profunda tristeza de su amado que partió, esto es algo muy sobrecogedor.
Monumento de la viuda que llora al esposo que partió a la eternidad.
 Màs adelante me topo con otras esculturas no menos bellas hechas por escultores italianos (deducidos por las plaquetas que se lucen en los costados de las esculturas) se aprecia a una viuda y los huérfanos de un magistrado de hace siglos que transmiten un hondo pesar por tan dolorosa pèrdida.
Lo que màs me llama la atención en este sector es el monumento de la madre de Alfonso Ugarte, Doña Rosa Vernal Carpio, la misma dama que no querìa que su hijo participara en la batalla de Arica (por que los Ugarte eran personas muy adineradas de esa parte del país y nada le costaba al Hèroe Alfonso Ugarte, marcharse a Europa como hacían los oligarcas peruanos de ese entonces cuando estallò la Guerra del Pacìfico), viene a mi mente la escena del film “Gloria del Pacìfico”, del gran director de cine peruano y amigo personal Juan Carlos Oganes, donde se dramatiza la escena del encuentro de Alfonso Ugarte y su Madre pidiéndole ella a Alfonso de todas las formas posibles que no pelee en Arica y que se marche a Europa a casarse con su prometida Doña Timotea Vernal, a lo que el héroe le dice que es màs grande que su propia vida y su familia, su amor por la patria y la bandera, y ello es tan cierto pues en el monumento que la madre de Alfonso Ugarte mandò a construir para su fallecido hijo reza un epitafio: “RESTOS DE ALFONSO UGARTE, MUERTO HEROICAMENTE EN EL MORRO DE ARICA EL 7 DE JUNIO DE 1880, SU INCONSOLABLE MADRE LE DEDICA ESTE MONUMENTO”, no hago màs que contagiarme de esa inmensa tristeza al ver la escultura de una madre llorando al hijo héroe muerto y prosigo el camino.
Monumento que personifica a la madre de Alfonso Ugarte Doña Rosa Vernal Carpio, llorando desconsoladamente al lado del hijo héroe muerto

Leyenda del monumento que la madre de Alfonso Ugarte edificara y que habla por si sola del inmenso dolor que sintió aquellos días aciagos, ahora ya se encuentra al lado de su amado hijo.
Conmovedora escena del film de Juan Carlos Oganes "Gloria del Pacífico", donde se aprecia a la madre de Alfonso Ugarte doña Rosa Vernal y a la prometida de Ugarte Doña Timotea Vernal pidiéndole ambas que no vaya a la guerra, pero más pudo el amor a la patria que el amor que sentía por su madre y su novia, bella película que se corrobora completamente con la realidad.
Escena del Film "Gloria del Pacífico" donde se aprecia la inmolación de Alfonso Ugarte y no permitir que nuestra bandera caiga en manos enemigas.

Voy rumbo a la “Cripta de los Hèroes”, la que se encuentra en el sector izquierdo del Presbìtero, a lo lejos se divisa una impresionante cripta con un Escudo Patrio y un logo que dice : “LA NACION A SUS DEFENSORES DE LA GUERRA DE 1879”, dos espadas apuntando al cielo adornan las puertas de esta fastuosa cripta en la que se aprecian los nombres de los heroicos patriotas Peruanos caìdos en esta infausta Guerra donde el Perù nace como una Naciòn (pues hasta antes de la Guerra con Chile éramos una mescolanza de razas, clases sociales, religiones, con intereses distintos de todas partes del país, fue en esta guerra donde todo el Perú adquiere el concepto de Naciòn y Patria consiguiendo una unidad, tardía pero unidad al fin ).
Cripta de los Héroes, en homenaje a los caídos en la infausta Guerra del Pacífico.

Ante un inclemente sol terriblemente abrasador, al fondo la Cripta de los Héroes.

 Se aprecia en la noble cripta la tumba del “Caballero de los Mares”, el gran Miguel Grau, Marino inmenso que pagò con su vida su amor a nuestra patria a bordo de su cèlebre monitor “Huascar”manteniendo en vilo a toda la armada chilena por varios meses.

 Al frente de Grau yace la tumba del Coronel Francisco Bolognesi, héroe de Arica, Benemérito Coronel que sabiendo que la batalla ya estaba perdida antes de empezar, toda vez que el entonces Dictador Pièrola le diò la espalda ante su pedido de ayuda y de refuerzos, y que de igual modo el General Arequipeño Lizardo Montero encontrándose con un contingente bien armado en la Blanca ciudad, respondió al pedido de ayuda de Bolognesi con una rotunda negativa, solo Bolognesi con un grupo de 600 patriotas Peruanos prefirieron enfrentar a una horda que quintuplicaba en número a nuestro ejército acantonado en Arica y morir de pie dignamente antes que rendirse, uno como peruano siente una honda consternación así como todo nuestro respeto y veneración a un gran patriota y héroe del Perú, un hombre ejemplo para las generaciones de hoy y las venideras.

Escena del extraordinario Film Peruano "Gloria del Pacífico", de Juan Carlos Oganes donde se aprecia el martirologio del Coronel Francisco Bolognesi.

Tumba del Coronel Francisco Bolognesi, cuyos restos descansan en la Cripta de los Héroes.
Tambièn es posible ver en las criptas subterráneas las tumbas del Coronel Francisco Mendizabal Jefe del Heroico Batallòn Tarma Nº7 , batallón que sucumbiera defendiendo Lima casi en su mayoría, en las cimas de los Cerros Marcavilca y Santa Teresa en la Batalla de San Juan un 13 de Enero de 1881, también me lleno de mucho orgullo tarmeño ver que también se encuentra la tumba de otro paisano nuestro el Sargento mayor Nèstor Bermùdez, integrante del glorioso Batallón Tarma N°7, estudiante Sanmarquino de Derecho, que dejò los estudios por defender a la patria, perdiendo la vida en la Batalla de San Juan, Néstor Bermúdez fue además hijo de otro patriota tarmeño Hèroe vencedor de las Batallas de Junìn y Ayacucho el General Bernardo Bermùdez Ascarza, el nombre de Néstor Bermúdez se encuentra grabado en el atrio de honor del primer piso de la Cripta.

En la foto se aprecia, señalado con la flecha roja, el nombre de nuestro heroico paisano el Sargento Mayor Néstor Bermúdez quién murió peleando aquel fatídico 13 de enero de 1881, en la Batalla de San juan.
Prosiguiendo la visita, me encuentro con la tumba del Presidente Augusto B. Leguía uno de los hombres que por más tiempo retuvo la presidencia en su recordado “Oncenio”, una cripta grande pero sencilla.

También se aprecia cerca a la Cripta de Leguía un monumento erigido en honor a un Catedrático y magistrado de la Universidad San marcos, donde rezan varias máximas, no menos interesantes, como por ejemplo:
-“Al final de la vida uno solo tiene que agradecer a sus enemigos”.
-“En ciencia no es honrado callar cuando se piensa de otra manera”
-“Bienaventurados los que retardaron el avance de la ciencia y de la verdad por que de ellos será el reino del olvido y del desprecio”…

Máximas que huelgan comentarios, de igual modo apreciamos otros monumentos que de veras sobrecogen por su belleza y realismo, se aprecia por ejemplo el monumento a la hija que llora desconsoladamente en la tumba de su padre, la del hijo que llora a su adorada madrecita, la estatua de la viuda que llora a la pareja ausente, hay una estatua en particular de la niña huérfana donde un ángel consuela a la llorosa huérfana y hace el ademán con sus manos de decirle que sus padres están en el reino de los cielos y que algún día volverán a encontrarse, ver esa estatua me deja con un nudo en la garganta.
Estatua de la hija que llora al padre ausente

Estatua del hijo que solloza por su querida madre.

Estatua de la viuda abatida por tan lamentable pérdida.
Estatua del Angel que consuela a la pobre e inocente huérfana que no entiende aún del misterio de la muerte.
También puede apreciarse la tumba del controvertido Mariano Ignacio Prado ,el hombre que partió en plena Guerra del Pacífico a comprar personalmente armamento en plenos días tan aciagos para nuestro país, derrocado por Piérola retornó finalizada la Guerra y trató de lavar su alicaída imagen, se dice que su actuación es muy controversial pues al viajar, si él no tenía intenciones de volver todos se preguntan porqué dejó a su esposa y a sus tres hijos, los cuales llegarona ser héroes, todos ellos, de la Guerra del pacífico, Leoncio Prado que murió fusilado en la batalla de Huamachuco, Grocio Prado que murió en la batalla del Alto de la Alianza o Batalla de Tacna y Justo Prado que murió durante la Campaña de la Breña apoyando a Cáceres.

Cripta de Mariano Ignacio Prado
Se aprecia también otra bella escultura que dedica la atribulada hija de Clemente Althaus a su padre militar muerto, que consterna el alma con solo verla, pues expresa tanto dolor y pena.

Y siguiendo con la visita podemos apreciar la Cripta de Antonio Raymondi, sabio italiano que fue el que bautizó a nuestra Tarma como la “Perla de los Andes”, gran investigador, naturalista, geógrafo, explorador, escritor y catedrático que aportó a nuestra patria en diferentes campos.


Terminando el recorrido apreciamos en el ala derecha, la cripta de Dn. Ricardo Palma célebre literato peruano, autor de muchas obras donde destacan nuestras “Tradiciones Peruanas”, el hombre que obsequió simbólicamente su pluma a José Galvez Barrenechea y reconoció en él a su sucesor, gran patriota además, que participó en la defensa de Lima, y lloró de inmenso desconsuelo al ver como las huestes chilenas quemaban nuestra Biblioteca Nacional al tiempo que la saqueaban, convirtiéndose por ello en el llamado “Bibliotecario mendigo” al tratar de implementar la derruida biblioteca en los días de la postguerra.


Cripta del gran literato peruano Dn. Ricardo Palma
Hay mucho más por recorrer en este imponente y antiguo cementerio, pero el tiempo es tirano, quedando con la promesa interior de volver algún momento con el  tour nocturno guiado que la beneficencia de Lima metropolitana ofrece a los visitantes todos los días jueves desde las 7 pm. En una visita poco común a un camposanto.

Se abren las puertas del antiguo cementerio, y salgo no sin antes agradecer al vigilante del mismo y el chirriar del enrejado de la vieja puerta cerrándose me despide ruidosamente y me alejo con esa sensación gratificante de haber visitado a los grandes de Tarma y del Perú entero…





sábado, 7 de marzo de 2015

JULIAN LOJA ALANIA, LA HISTORIA DE TARMA HECHA SENTIMIENTO


JULIAN LOJA ALANIA, LA HISTORIA, CULTURA Y TURISMO DE TARMA

Dr. Moisés Tacuri García

"La historia es la novela de los hechos,
 y la novela es la historia de los sentimientos."
 
Helvétius, Claude Adrien:
 
 
 
Hablar del maestro Julián Loja Alania, es hablar de todos los años que pasaron por Tarma, es hablar de acontecimientos que volvieron a cobrar vida en su pluma, acontecimientos que el mismo los descubrió entre el moho de las páginas amarillas de algún libro oculto por el tiempo o es hablar de aquellos instantes que grabaron  sus ojos y su corazón y plasmarlas en palabras por siempre, Julián es sin lugar a dudas uno de los historiadores más notables que a fuerza de tesón y voluntad pervive en nuestros días.

Profesor y Gran Maestro Dn. Juliàn Loja Alania

Cuando retorné a Tarma luego de tantos años de ese exilio obligado, que todo tarmeño tiene que seguir si quiere seguir progresando y contribuir a nuestra tierra, escuche una mañana de Abril su emocionada voz que en los días de semana santa daba todo un discurso sui géresis a los cientos de turistas que arribaban a nuestra Tarma, era un saludo más bien entremezclado con una poesía que de veras combinaba toda la rica historia de nuestra ciudad, sus tradiciones y costumbres y sobre todo un cálido mensaje de bienvenida que sobrecogía al visitante, ese fue el primer contacto que volvía a tener con tan insigne personaje.


(El maestro Juliàn Loja y el autor del artìculo)

Julián Loja nació un 28 de Enero de 1938, en la aldea de Pucloj  al lado de la Hacienda Andorra en Picoy, descendiente del militar de caballería ecuatoriano Luis Loja quien fuera su abuelo y combatiente de la batalla de Junín, que decidió afincarse por estos lares luego de tan noble gesta, su padre fue Dn. Nicanor Loja Sánchez y su madre la dama  Inocenta Alania Mancilla, pasó su inolvidable infancia entre eucaliptus, trinar de pájaros y el aroma de la tierra mojada de los campos de sembrío de Pucloj.
Sus estudios primarios los realizó en la Escuela Elemental 4801 de Picoy así como en la Escuela 483 de Acobamba culminando en 1947. Los estudios Secundarios los llevó a cabo en el Colegio Mariscal Castilla de Tarma, que en ese entonces funcionaba en los ambientes del ahora Colegio “Santa Teresa”,  y de lo que recuerda del día que postuló (porque en esa época se tenía que postular para seguir los estudios secundarios) es que el secretario del colegio, el Sr. Manuel García Zapatero, haciendo gala de una política de exclusión y discriminación reinante en esa época le dijo: “Que hace Ud. Acá si Ud. Debiera estar cultivando sus chacras, este colegio es solo para los que tienen dinero”, como respuesta a tamaña afirmación Julián Loja ocupó el meritorio Primer Puesto  de este exámen de Admisión, demostrando que la pobreza no es sinónimo de incapacidad y que basta una oportunidad para demostrar lo que verdaderamente se vale. Posteriormente los primeros lugares serían hechos rutinarios de esta etapa formativa de su vida.  Tuvo grandes profesores de la talla del Dr.  Alejandro Palomino Vega (Historia), el Dr. Manuel Vargas Barreda (Literatura), el Dr. Moisés Luza Otazú (Ciencias Naturales), El Lic. Eduardo Arrieta (Geografía, Física, Economía política), entre muchos connotados maestros.
Al concluir sus estudios en el Mariscal Castilla tuvo que pasar muchas dificultades para proseguir sus estudios, trabajando en el negocio de los transportes y la compra venta de frutas y de maíz que llevaba a la capital, desde nuestra Selva Amazónica (Pucallpa y ciudades contiguas)o desde nuestra provincia, donde se le presentaron serios percances de tipo climatológico (lluvias, bloqueos de carreteras) que lo obligó a dejar este rubro.
Ingresa al magisterioen el año 1959 al Colegio de Tarmatambo, laborando posteriormente en muchos colegios de nuestra provincia, como en Vicora Congas, San Pedro de Cajas (Donde permaneció por diez años), posteriormente ejerció su labor docente en el Colegio Mariscal Castilla (otrora Colegio 481), colegio donde estuvo como director, luego pasó por las aulas del Colegio Santa Rosa, Hugo Velasquez (Colegio donde conjuntamente con la Profesora María Elena Macassi pusieron sus primeros cimientos). Es en este Colegio donde se retira del todo de la Docencia.
En su prolífica obra literaria figura la obra “Mama Shulay”, en 1991, galardonada con uno de los primeros puestos por la Dirección Regional de Pasco, en 1992 escribe “Turumanya”(Arco Iris), obra perteneciente al género del cuento, igualmente en esta línea literaria escribe en 1993 : “Mula Mañuca”. Tiene varias obras inéditas, entre las que destacan “Tarma, ciudad de las Flores”, obra que rescata la riqueza más grande que tiene nuestra provincia como son la flores, hecho que nos hace reconocidos en todas la latitudes.
(El maestro Juliàn Loja, reconocido en Cerro de Pasco).

(Juliàn Loja premiado por nuestro desaparecido Alcalde, Dn. Teobaldo Samaniego)

(El maestro Juliàn loja, Premiado por el Ex-Alcalde Tommy Miyazawa)

(Palmas Magisteriales para Dn. Juliàn Loja, en la vista con Idel Vexler, Representante del Ministerio de Educaciòn)

Como funcionario público hizo posible la alfombra más grande del mundo, que tuvo finalmente  el reconocimiento Guinnes el año 1999 (Alfombra de 800 m de largo por 4 m de ancho con una superficie de 3,200 m2  compactos. Como regidor de la Municipalidad de Tarma también institucionalizó las celebraciones al “Tayta Inti” (una fiesta equivalente al “Inti Raymi” cuzqueño) en Tarmatambo el año 1998. Igualmente en este poblado fomentó la “Carrera de Chasquis”, que recordaban los tiempos del incario, cuando los chasquis pasaban y descansaban en Tarmatambo, provenientes de la capital imperial del Cuzco. Igualmente a partir del año 1991 dedicó mucho de su trabajo a rescatar el otrora Carnaval Tarmeño que persiste hasta la fecha con esa inyección actual de juventud y tradición.
Como Responsable de La Comisión de Cultura, cuanto soñó con volver a esa Tarma de antaño, de tarmeños tan ilustres como cultos, de esas generaciones de los Gálvez, Los Cárdenas, Los Vienrich, los Macassi, los Rojas, y cuantos apellidos más de esa Tarma culta y soberana de esos años (pero que es fundamental retomar), cuanto soñó con revivir a la Asociación de Artistas Aficionados, a los antiguos Juegos Florales tan completos como se realizaban antaño, pero sus intentos fueron quedando poco a poco guarecidos en su refugio de Miraflores.
El año 2004 presentó un libro dedicado a uno de los grandes músicos de Tarma, el maestro Teodoro Flores Fernandez (Llapico), titulado “Vida y Obra en el firmamento de la música Tarmeña”, obra muy rica en datos de este insigne músico autor de tantos clásicos tarmeños como “Serenata Tarmeña”, “La Escalerita”(Dedicado a sus queridos hijos que se llevaban por un año de edad y cuando se ponía juntos de pie daban la forma de una escalerita precisamente), “Chiguaquito” (letra de Don Pedro Macassi Aguilar y música de Teodoro Flores), innumerables mulizas, y una joya musical : “La Flor del Perené”, rescatado de las garras del tiempo e interpretado por el Conjunto  “Don Manuel”(Bellísimo vals con una historia muy interesante y dramática).

El maestro Juliàn Loja, celebrando en Tarmatambo la fiesta del TAYTA INTI.

Dn. Juliàn loja y el amor de su vida, Su eterna compañera que partiò hace algùn tiempo a la gloria de Dios, Doña Juana Oropeza Leandro.
Actualmente el maestro Julián Loja viene trabajando en varias obras que lo obsesionan como: “Acuarelas Folklóricas de Tarma” y “Pukatoro”, que esperamos muy pronto salgan a la luz. También prepara : “Tarma tierra de Valientes “(dedicado a nuestro general Manuel A. Odría) y “Paisajes Tarmeños “,
El maestro Julián Loja siempre ha sido generoso y dadivoso con mi persona se ha desprendido de libros muy valiosos para compartirlos conmigo, y sobre todo tuvo a bien acompañarme en varios programas del “Consejero Regional” emitidos por las Radios locales, recuerdo que una vez hizo revivir a todos los oyentes con ese lenguaje exquisito que lo caracteriza a los carnavales tarmeños de antaño, esos febreros de chisguetes , serpentinas multicolores de pica pica y de esos perfumes de spray que los caballeros echaban a las damas, esa Tarma de Calistradas donde el benemérito Hérmenes Orihuela y todo su séquito de seda y lentejuelas mostraban su esplendor al gozoso público de Tarma que colmaba las calles. Dibujó con su verbo los días de ese Gálvez enamorado, de ese mismo gran  vate y literato que Tarma acunó y volvía a cobijar, de ese Gálvez que contaba sus cuitas a la Luna de Andorra (camino a Palcamayo) y perennizó aquel sentimiento en la bella muliza “Linda Paisana”(1921) dedicada a una enigmática mujer blanca que capturaba su ser y lo arrastraba al corazón de la bella paisana, de un amor imposible, como el humo del incienso rumbo al altar (como rezan las letras de su muliza).
Cuanta erudición de Julián, cuanto conocimiento histórico y literario posee, que nos da la impresión de un Alejandro Palomino redivivo. Queda en su mente erigir o poner en su lugar sendos monumentos a la memoria de ilustrísimos hombres que dieron gloria a Tarma como Leonardo Alvariño, Cecilio Limaymanta  a José Gálvez Barrenechea y José Gálvez Moreno (gran literato y héroe Nacional respectivamente).
Hablaría mucho más del Maestro Julián Loja, pero estas palabras creo suficientes para pintar a uno de los personajes más ilustres de Tarma, un personaje que a fuerza de millones de letras escritas infatigablemente por él ,  ha ganado a pluma limpia un sitial para la historia,  quedando (y lo reconozco) hacer ese viaje pendiente por la ruta de José Gálvez ,  ese titán que Julián tanto admira y Tarma entera también ¡!!Larga Vida para Ud. Maestro Julián¡¡¡¡¡.