sábado, 28 de febrero de 2015

ODRIA Y LOS DERECHOS DE LA MUJER


ODRIA Y LOS DERECHOS DE LA MUJER

(Un presente en el dìa internacional de la Mujer,  8 de marzo)

Dr. Moisès Tacuri Garcìa

 

“El alma de una mujer es la obra maestra de la creación”

Confucio (551-479 a.C.).

 

Quiero dedicar este artículo a todas la mujeres de Tarma y del Perù entero, a esa mujer trabajadora que es padre y madre a la vez, a esa mujer que labra la tierra al igual que los varones, a esa mujer intelectual que disputa de igual a igual en cualquier nivel donde se encuentre, a esa mujer que desafìa las leyes de la naturaleza y no se deja vencer por nada de lo que tenga al frente, a esa mujer que hace maravillosos nuestros días, a esa mujer indispensable en nuestra sociedad pero que por el patriarcado, que nació con la aparición del hombre mismo, siempre fue relegada injustamente a un segundo plano en los albores de nuestras civilizaciones.

Sin embargo con el paso del tiempo y gracias a tantas mujeres luchadoras a nivel mundial poco a poco la mujer ha ido creciendo en el seno de nuestra sociedad y se ha convertido en un elemento sumamente indispensable y con todas las mismas capacidades y hasta màs que los varones mismos, tal es asì que han conseguido a punta de esfuerzo y perseverancia su reinvindicaciòn mundial al consagrar cada 8 de marzo como el dìa “Internacional de la Mujer”.
Este magno dìa tiene como reseña histórica los siguientes datos :
1913
Rusia. El 17 de febrero (2 de marzo en el calendario occidental), las mujeres rusas celebran por primera vez el Día Internacional de la Mujer bajo la denominación de Día Internacional de las Obreras. Se produce una fuerte represión de la policía zarista y algunas de las organizadoras son deportadas a Siberia. Esta manifestación se realiza bajo las banderas del movimiento pacifista en vísperas de la Primera Guerra Mundial.
1914
Europa. El 8 de marzo se realizan diversos actos en Alemania, Suecia, y Francia. En Alemania la actividad se centra en jornadas de protestas contra la guerra, el militarismo y el derecho al sufragio.
1915
Dinamarca. Oslo. Un gran contingente de mujeres sale a las calles el 8 de marzo para repudiar la Primera Guerra Mundial.
1917
Rusia. 23 de febrero (8 de marzo en el calendario occidental). En plena guerra, las mujeres de San Petersburgo, contrariando las órdenes de las dirigencias de los partidos, realizan una manifestación pidiendo pan y el regreso de los combatientes. Esta manifestación, a la que se unen trabajadores y estudiantes, es considerada por algunas historiadoras como el detonante de la Revolución Rusa. Cuatro días más tarde, el Zar abdica y el Gobierno Provisional otorga a las mujeres el derecho al voto.

8 DE MARZO INSTITUIDO
A partir de entonces, el 8 de marzo queda instituido como Día Internacional de la Mujer Comunista y se celebrará con gran despliegue en todos los países de la órbita comunista, especialmente a partir de los años veinte, con el nombre de Día Internacional de la Mujer. En Occidente, serán los partidos Socialistas los que convoquen a esta celebración.
El conseguir ser consideradas para el sufragio de las mujeres en Amèrica latina es como sigue:

CRONOLOGÍA DEL DERECHO AL VOTO FEMENINO EN AMÉRICA LATINA:
1924 Ecuador
1932 Brasil
1932 Uruguay
1934 Cuba
1939 El Salvador
1942 República Dominicana
1944 Jamaica
1945 Guatemala
1945 Venezuela
1945 Panamá
1947 Argentina
1949 Costa Rica
1949 Chile
1952 Bolivia
1953 México
1954 Colombia
1955 Perú
1961 Paraguay.

En el Perù (como se aprecia en el cuadro) tuvieron que pasar muchos años para que al fin durante el gobierno de nuestro general Tarmeño Manuel A. Odrìa, se reinvindique a la mujer que hasta ese entonces era muy discriminada y se le había negado el derecho a sufragar, cuentan todas las crònicas que en el Perú, por el peso de una sociedad aristocrática y oligárquica, la mujer fue abiertamente marginada en la política. No debe, sin embargo, dejar de anotarse que hubo intentos de pequeños núcleos aislados de mujeres que pidieron el voto femenino aunque restringido. Fueron las primeras socialistas mujeres, María Jesús Alvarado y Adela Montesinos, quienes plantearon como un derecho también de las mujeres el voto universal para todos, sin restricción. En la segunda década del siglo conformaron el grupo "Evolución femenina", que tenía como sustento luchar en pro de la cultura y derechos de la mujer. Otras como Zoila Aurora Cáceres y Elvira García y García luchaban, a su vez, por la educación general y el derecho al voto.
 Fue, sin embargo, en los cruciales años '30, cuando la discusión sobre los derechos de la mujer se plantearon de manera más abierta. En el Parlamento, los grupos oligárquicos se opusieron al voto femenino al igual que al de los analfabetos; los apristas abogaron por el voto calificado, es decir, sólo a las mujeres que trabajan; y los socialistas, como Alberto Arca Parró, defendieron el voto femenino irrestricto, señalando sus reservas sobre la aplicación inmediata de dicha medida por las condiciones de inmadurez en que se encontraban las mujeres. Magda Portal, la poetisa y luchadora aprista de primera hora, tuvo una voz disidente en su partido. Más tarde, por su vanguardismo incómodo para la dirigencia, dejó las filas apristas. Finalmente, el Congreso Constituyente otorgó el derecho al voto para la mujer sólo para la elección municipal. Pero, ésta no se realizó sino hasta 1963. Los gobiernos de Sánchez Cerro (1931). Oscar R. Benavides (1936), Manuel Prado (1939) y José Luis Bustamante Rivero (1945) no cambiaron la situación de los derechos políticos de las mujeres.
Volviendo al gobierno de nuestro Hijo predilecto, fue que el año de 1955 promulga la LEY QUE OTORGA EL VOTO A LA MUJER, LEY Nº12391,  luego de que este fuera sancionado por las cámaras legislativas (En ese entonces el poder legislativo peruano era bicameral es decir había una cámara de diputados y una de Senadores ), el texto de la ley es el siguiente:

“LEY Nº 12391.

EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA
POR CUANTO :
El Congreso ha dado la ley siguiente:
EL CONGRESO DE LA REPUBLICA PERUANA

Ha dado la ley siguiente:

Artìculo único .- Sustitùyanse los artículos 84º, 86º, 88º. De la Constituciòn Polìtica del Estado por los siguientes:
Artìculo 84º.- Son ciudadanos los peruanos varones y mujeres mayores de edad, Los casados mayores de 18 años y los emancipados.
Artìculo 86º.- Gozan de Derecho de sufragio los ciudadanos que sepan leer y escribir.
Artìculo 88º.- El  Poder Electoral es autónomo. El registro es permanente, la inscripción y el voto son obligatorios para los ciudadanos hasta la edad de setenta años, y facultativos para los mayores de esa edad.
El voto es secreto.
Es Sistema de Elecciones darà representación a las minorías, con tendencia a la proporcionalidad.
Comunìquese al Poder Ejecutivo para su promulgación.

Casa del Congreso, en Lima a los cinco días del mes de setiembre, de mil novecientos cincuenta y cinco.

HECTOR BOZA, Presidente del Senado.
EDUARDO MIRANDA SOUZA, Presidente de la Càmara de Diputados.
EDUARDO FONTCUBERTA, Senador Secretario.
FERMIN CARRION MATOS, Diputado Secretario.

AL SEÑOR PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPUBLICA.

POR TANTO:

 Mando se publique y cumpla.

Dado en la Casa de Gobierno, en Lima, a los siete días del mes de setiembre de mil novecientos cincuentaicinco.

“MANUEL A. ODRIA”.

Tuve la suerte de encontrar en un archivo del Diario “El Comercio” del Jueves 08 de Setiembre de 1955, la foto histórica donde se refrenda todo lo referido, momento importante donde se aprecia al Presidente Constitucional del Perú, el Gral. Manuel A. Odría promulgando la ley en mención donde al fin la mujer tendría el mismo derecho al sufragio que los ciudadanos varones.


(El General Manuel Arturo Odrìa Amoretti, Presidente Constitucional del Perù, firmando y promulgando la ley que reinvindica a la mujer peruana en su derecho al libre sugfragio)

Sabemos todos nosotros, como Tarmeños que somos, que nuestro General tuvo, tiene y tendrá muchos detractores, porque estos elementos como el mismo General Odrìa los llamò : “Malintencionadas especies” o adversarios políticos, siempre existieron y existirán, sin embargo para el màs hondo dolor de todos ellos,  todas las gestiones se miden por RESULTADOS, el resto son solo palabras y el hecho de haber dado el voto a las mujeres habla mucho de todo lo que fue Odrìa como Presidente del Perù, hombre ìntegro y cabal, justo y equilátero, con amistades en las màs altas esferas del país, asì como amigo de los màs humildes. Odrìa será recordado por siempre como el hombre que puso a nuestras mujeres peruanas, con toda la justicia que ellas se merecen, en las mismas condiciones para ejercer su derecho político y en todas las actividades de la vida humana.

 
FELIZ DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER, UN ABRAZO FRATERNO Y TODA NUESTRA GRATITUD PARA ESE PERSONAJE MARAVILLOSO QUE CAMINA EN IGUALDAD DE CONDICIONES AL LADO NUESTRO, POR SIEMPRE !!!.

BIBLIOGRAFIA:
1) Tuesta Soldevilla Fernando : " El Voto Femenino", Revista CARETAS, 2 de Octubre, 1997 - N° 1485.
2) Di Chiara, Roberto : "Vota por primera vez la mujer en Perú en 1955", Blog QOTO, 7 de Setiembre del 2010.
3) Orrego Penagos, Josè Luis : Blog RUMBO AL BICENTENARIO.
4) Wikipedia : DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER.
5) Mac Lean Estenòs, Percy : "Historia de una Revoluciòn", Cap. XIV; Odrìa, El hombre de su pueblo, pags 177-182, Editorial E.A.P.A.I. Buenos Aires - Argentina 1953.
6) El Siglo XX en el Perù a Travès de EL COMERCIO, Tomo VI - 1951/1960, Pag 26-27, Empresa Editora El Comercio S-A. Lima -  Perù, año 2000.

sábado, 21 de febrero de 2015

JOSE GALVEZ MORENO, EL HEROE OLVIDADO DE TARMA.


JOSE GALVEZ MORENO, EL HEROE OLVIDADO DE TARMA

(En el dìa de su Natalicio, 18 de Febrero de 1850)

Dr. Moisès Tacuri Garcìa

 

“El patriotismo es la cuna del sacrificio.
 Por esta sola razón no se dan las gracias
 cuando uno cumple con su deber”.

Lajos Kossuth (1802-1894) Político y patriota húngaro.

 
Hablar de Josè Miguel Galvez Moreno, es hablar de patriotismo puro, es hablar de linaje de patriotas, es hablar de amor al Perù, es hablar de aquella Tarma de arboledas, es hablar de ese paradigma que tanta falta nos hace actualmente como ciudadanos tarmeños, pero asimismo hablar de Josè Miguel Galvez Moreno es hablar de una inmensa ingratitud hacia este gran personaje como hijos de Tarma que somos, es hablar de aquella omisiòn que progresivamente va cubriéndose de olvido injusto y creciente que las nuevas generaciones, acaso por culpa nuestra, prodigan a este gran hombre de oro de Tarma.

Quiero en un intento primario rescatar de los anaqueles de la historia empolvada por el tiempo a este ilustre personaje al cual Tarma le debe brindar un justo reconocimiento que desde hace décadas verdaderamente se lo merece.

La historia de su egregia vida empieza en la ciudad de Tarma, un 17 de Febrero de 1850, cuando Josè Galvez Moreno abre los ojos en el lìmpido cielo azul tarmeño, hijo de José Gálvez Egúsquiza (político y héroe del combate del Dos de Mayo del Callao) y de la matrona tarmeña Ángela Moreno y Maíz. Siendo esta bella dama la razón por la que su padre, Cajamarquino de nacimiento, se afincara en nuestra ciudad.

Sus estudios escolares los realizò en el Colegio Guadalupe en la ciudad de Lima toda vez que por el cargo y profesión de su padre ameritaba estar en la capital, ingresó a la Escuela Naval y se recibió de guardiamarina en 1865. Presto servicio en la fragata América y luego en la fragata Apurímac, a bordo de la cual luchó en el combate de Abtao, siendo promovido a alférez de fragata en abril de 1866.

Después del combate del 2 de mayo de 1866, asistió al reconocimiento de los restos de su padre, logrando identificarlos. Poco después dejó el servicio y pasó a estudiar en el extranjero. Se reincorporó en octubre de 1870 y completó sus estudios en la Escuela Naval. En junio de 1871 pasó a servir en la corbeta Unión. En octubre de 1872 viajó a Inglaterra como miembro de la comisión encargada de supervisar la construcción de las cañoneras Chanchamayo y Pilcomayo.

Debido a la crisis que atravesaba por entonces la marina peruana, Gálvez ofreció sus servicios a la Armada Británica y fue aceptado. Intervino en numerosas acciones bélicas, en las que se distinguió. Pero solicitó su baja al iniciarse la Guerra del Pacífico y volvió al Perú, reincorporándose a la marina peruana. Formó parte de la dotación del monitor Atahualpa en la que tuvo destacada actuación en la defensa del puerto del Callao.

Cuando el presidente Mariano Ignacio Prado viajó a bordo del Paita en diciembre de 1879 con rumbo a Estados Unidos y Europa, para gestionar la remisión de armamentos, José Gálvez Moreno lo acompañó, conjuntamente con Jorge Tezanos Pinto y Celso Zuleta, pero al llegar a Nueva York se enteraron que el presidente había sido depuesto por la revolución de Nicolás de Piérola. Gálvez permaneció dos meses en Estados Unidos en comisión de servicio, y al retornar al Perú se embarcó nuevamente en el monitor Atahualpa, por disposición superior del 14 de marzo de 1880, a órdenes del comandante Juan José Raygada.

Su acción màs heroica ante los enemigos del Sur fue en el Combate del 25 de mayo de 1880 entre la torpedera chilena “Janequeo” y la lancha peruana “Independencia”, esta última comandada por José Gálvez.

Al aparecer la escuadra chilena en el Callao, desde el 10 de abril de 1880, el puerto quedó bloqueado, la plaza cortada en sus comunicaciones por la vía marítima, y sometida esta parte del litoral a la vigilancia enemiga. Al iniciarse los bombardeos el 22 de abril, José Gálvez participó activamente en la defensa. En la noche del 24 de mayo, fue destinado al servicio de ronda en la rada del Callao, a bordo de la lancha Independencia. Después de tres horas de patrullaje, cuando regresaba a su base, a las dos de la madrugada del día 25, trabó combate con las lanchas chilenas “Guacolda” y “Janequeo”. En estas circunstancias, el cañón de la Independencia se descompuso y la ametralladora se averió. La Independencia llevaba un torpedo de 100 libras de pólvora. En un instante el practicante de medicina Manuel S. Ugarte (Segundo al mando) aprovechando la agilidad y fortaleza que el deporte le había dado (toda vez que era un gran nadador), cargó y lanzó el artefacto a la cubierta de la embarcación enemiga no sin antes haberlo encendido tras cortar la mecha con la ayuda del cabo Emilio San Martín; luego Gálvez de acuerdo a lo simultáneamente convenido hizo fuego sobre el torpedo, consiguiendo que estallara al segundo disparo. Como resultado, la “Janequeo” se hundió y la “Independencia” de Galvez y sus hombres zozobró. Ugarte y San Martín (más próximos al estallido) murieron en el acto, mientras que a Gálvez la explosión le alcanzó en el aire y lo empujó al mar, siendo rescatado por el marinero Pedro Villanueva, que lo mantuvo a flote. Poco después llegó la otra embarcación chilena, la “Guacolda”, que recogió a los sobrevivientes.

la tripulación de la lancha “Independencia” el día del combate era: guardiamarina Emilio San Martín, practicante de medicina Manuel Ugarte, 9 tripulantes del monitor Atahualpa (Ramón Caso, Mayordomo de 2° Cámara; John Mc Donald, Cabo de Mar, norteamericano; Andrés Gouden, Timonel de combate, francés; y los marineros Eleuterio Medina, Maximiliano Mondragón, Pablo Villanueva, Francisco Villalva, Felipe Castillo y Eduardo Rivera) y 4 tripulantes del transporte Rímac (Pedro Falcón, 4° Ingeniero; José A. Grandall, Ayudante de Máquina, y los fogoneros Diego Martínez y Sebastián Heredia).

 La torpedera Guacolda recogió a siete náufragos peruanos, que fueron Josè Gálvez, Medina, Mondragón, Villanueva, Falcón, Grandall y Martínez, que fueron tomados prisioneros. Fueron rescatados por los buques neutrales Rivera, Castillo, Mc Donald, Caso, Villalva y Herrera, los últimos 3, heridos. Murieron Emilio San Martín, Manuel Ugarte y Andrés Gouden.

Cuenta el propio Josè Galvez Moreno , sobre este acto heroico, en un reporte dado Al señor Capitán de navìo, Mayor de órdenes del departamento: 

“Lima, Mayo 29 de 1880.

Señor Capitán:

Cumplo con el deber de poner en conocimiento de V. S. lo ocurrido en la noche del 24 del presente mes, mientras desempeñaba la comisión que se me confió por la mayoría, poniendo a mis órdenes la lancha a vapor Independencia.

A las 11 P. M. tomé el mando de la lancha, teniendo bajo mis órdenes al guardiamarina San Martín y 13 hombres más, entre maquinistas, timonel y gente de mar, habiéndose embarcado también el practicante de medicina don Manuel Ugarte, que había obtenido permiso para acompañarme en esa expedición.

Desde las 11 P. M. hasta las 2 A. M. nada ocurrió de extraordinario, y estando a esa hora cumplido el encargo que había recibido, me disponía a regresar, cuando noté que una lancha chilena se dirigía del cabezo de la isla al lugar donde se hallaban los buques neutrales. Como era de mi obligación, avancé sobre esa lancha y disparé sobre ella por cuatro veces el cañón que llevaba. Desgraciadamente los cáncamos faltaron y el cañón quedó inutilizado, para nuevos disparos.

La lancha chilena, de mucho mayor andar que la nuestra, se puso fuera de nuestro alcance y ordené entonces la retirada. Algunos momentos después divisé que la lancha que había perseguido, acompañada de otra de mayor porte y de dos chimeneas, se dirigían contra la mía, cortándole la retirada. El mayor andar de esas lanchas les permitió realizar su propósito y en pocos momentos las tuve al alcance de tiro de fusil. En el acto ordené hacer fuego con la ametralladora de mi embarcación y con los fusiles que llevaba; mas, por una nueva fatalidad, la ametralladora se descompuso y me encontré sin medios de ataque contra un enemigo más fuerte, y que se aproximaba con gran rapidez.

Con la lancha llevaba un torpedo del peso de 100 libras de pólvora común, y sin perdida de tiempo y ayudado por el señor Ugarte prendí la mecha aplicándole la luz de la lámpara, y mantuve en peso el torpedo hasta que la proa de la más grande de las lanchas chilenas tocó con la popa de la nuestra. El señor Ugarte y yo lanzamos el torpedo sobre la cubierta de la lancha enemiga, y como se me ocurriese que la mecha de 5 minutos podía dar tiempo para que la cortasen o para que arrojasen al agua el torpedo y quedase sin resultado mi proyecto de hacer volar esa embarcación, hice fuego sobre el torpedo con el arma que tenía, consiguiendo que estallase al segundo disparo.

El señor Ugarte y yo fuimos lanzados con la explosión al fondo de nuestra lancha, y aunque yo quedé aturdido con el golpe, sentí que los enemigos nos hacían fuego con sus ametralladoras. A los pocos minutos el agua inundaba los fondos de la Independencia, y comprendiendo yo que zozobraba intenté desembarazarme del capote y ropa de abrigo que llevaba; el marinero Pablo Villanueva que solo había sufrido una ligera contusión, me ayudó a desembarazarme de esas prendas, pues a mí me habría sido imposible hacerlo. La Independencia se sumergió arrastrándonos consigo; mas, por fortuna mía, luego que tocó fondo pude con grandes esfuerzos llegar a la superficie, de donde fui tomado pocos momentos después por un bote chileno.

Con la cara y las manos quemadas por la explosión del torpedo, ciego y casi sordo en los primeros momentos y muy estropeado con la caída, apenas podía darme cuenta de lo que pasaba. Llevado al Blanco Encalada, fui trasladado esa misma mañana al Kielder Castle, habiendo recibido en ambos buques los auxilios que mi estado requería.

Entre los mismos chilenos que me dirigieron la palabra se encontraba el teniente señor Señoret, quien me dio la noticia de que la lancha que él mandaba se había ido a pique junto con la mía; pero que más afortunado que yo, solo tenía una ligera herida en el brazo.

No puedo dar razón segura de los daños causados al enemigo, pero por nuestra parte tengo la triste certidumbre de que hemos perdido al intrépido señor Ugarte, guardiamarina señor San Martín y algún otro más, pues en el fondo de la Independencia hábil tres cuerpos que sentí junto a mí al zozobrar la embarcación y que no habrán podido salir.

Deber mío es, señor mayor de órdenes, recomendar al Supremo Gobierno por el digno órgano de V. S., el buen comportamiento de los tripulantes de la Independencia, pues todos ellos cumplieron con valor su obligación, distinguiéndose el practicante señor Ugarte, que no vaciló en sacrificarse ayudándome a arrojar el torpedo que destruyó la lancha chilena y la nuestra, antes que ésta fuera presa o destruida por los enemigos.

También debo recomendar al marinero Pablo Villanueva, pues en momentos de zozobrar la Independencia, arrostrando los fuegos enemigos que se hacían sobre nuestras cabezas, porque las lanchas chilenas, mucho más altas que la nuestra, nos dominaban por completo, ofreció sacrificarse conmigo y contribuyó a salvarme la vida.

V. S. se servirá elevar este parte al conocimiento del Supremo Gobierno, quedándome la satisfacción de haber hecho por mí parte cuanto he podido para cumplir mis deberes de marino y de ciudadano.

Dios guarde a V, S.

No pudiendo firmar por tener heridas las manos; lo hace a mi ruego mi hermano don Justiniano A. Gálvez.

Por José Gálvez, teniente 2º de la dotación del Atahualpa,

JUSTINIANO A. GALVEZ,

Al señor Capitán de navío, Mayor de órdenes del departamento.”

Gálvez gravemente herido fue llevado a la cubierta del acorazado “Blanco Encalada”. Tenía el rostro y las manos quemadas, sin cabellos, la nariz y la clavícula rotas, y un fierro atravesado en el brazo. También sufría de ceguera temporal. Al saberse que se trataba del hijo del héroe del 2 de mayo Josè Galvez Egusquiza, los chilenos, recordando que alguna vez pelearon Chile y Perù juntos ante una escuadra Española, no quisieron que muriera a bordo del buque insignia de la armada chilena, y lo devolvieron al Callao, canjeándolo por un prisionero chileno.

Refiere textualmente la crònica Chilena hecha por Galvarino Riveros al Señor Ministro de Marina de Chile, lo siguiente  :  “… La postración en que se halla el oficial herido (Se referìa a Josè Galvez Moreno) , con la cabeza abrazada, roto un brazo y talvez dañado interiormente a causa de la explosión del torpedo, no permitía exponerlo a las molestias de un viaje; y he creído preferible, obedeciendo a un sentimiento de humanidad, el ponerlo a disposición de la autoridad de esta plaza. He indicado, sí, la condición de que ese oficial sea canjeable durante esta guerra si se presenta el caso de poder efectuarse ese canje…”

Dicho canje se efectuó sin mayores inconvenientes  . Al traérsele a Galvez al Callao oyó voces amigas (pues no veía) y preguntó:

¿Dónde estoy?

El guardiamarina Carreño le respondió:

“Con peruanos mi teniente”

“Gracias a Dios que puedo hablar”

 

Por esta acción, José Gálvez se transformó en un héroe viviente. Por Resolución Legislativa del 25 de octubre de 1891, se le dio a José Gálvez una pensión vitalicia de S/. 200 mensuales, a los herederos del practicante de medicina Manuel Ugarte una pensión de S/. 100 mensuales y a Martina Peña, madre del guardiamarina Emilio San Martín, una pensión vitalicia de S/. 50 mensuales

Gálvez se recuperó tras largo y cuidadoso tratamiento y por Decreto Supremo del 28 de mayo de 1880, suscrito por Nicolás de Piérola, se le otorgó la Cruz de Acero de segunda clase. Siguió luchando contra el invasor junto al general Andrés Avelino Cáceres en la Campaña de la Breña, formando parte de la famosa “ayudantina” o grupo de jóvenes oficiales que oficiaban de ayudantes del “Brujo de los Andes”. En 1882 fue ascendido a capitán de corbeta.
(Ayudantina del General Andrès Avelino Càceres, donde se aprecia a Josè Galvez Moreno, señalado por la flecha, esta ayudantina estaba conformada por patriotas y era el grupo que decidìa de la mano de Càceres las acciones militares a tomar durante la Resistencia de la Breña)

Finalizada la guerra, Gálvez continuó actuando en la Marina de Guerra del Perú, alcanzando la clase de capitán de fragata en 1885.

Sin embargo no todo acabò con el “Tratado de Ancòn”, firmado por el diplomático peruano José Antonio de Lavalle, y su similar chileno, el embajador Jovino Novoa, ante la anuencia del General peruano Miguel Iglesias y que puso fin, aparentemente, al conflicto con los chilenos.

Andrès Avelino Càceres,  nunca estuvo de acuerdo con la Decisiòn de Miguel Iglesias por lo que habrìa que entrar a una etapa de lucha fratricida entre peruanos, pero lamentablemente necesaria en esas circunstancias, pues este tratado tenía puntos verdaderamente humillantes como eran :

1.- Cesión de la provincia peruana de Tarapacá con Iquique y la faja costera boliviana con Antofagasta y Cobija.

 2.- Pago de una compensación de guerra de 20 millones de pesos.

 3.- Devolución de las propiedades confiscadas por Perú y Bolivia a ciudadanos chilenos.

 4.- Devolución del barco de transporte chileno Rimac, capturado por un barco de guerra peruano.

 5.- Anulación del tratado secreto existente entre Perú y Bolivia y renuncia a la formulación de una Confederación Perú-Boliviana.

 6.- Derecho de ocupación del territorio peruano de Moquegua, Tacna y Arica hasta el cumplimiento de las condiciones antedichas.

7.- Obligación del Perú de no transformar Arica en plaza fortificada.

 Ante ello Càceres indignado se levantò en armas contra Iglesias, con el apoyo de un gran número de patriotas peruanos en su mayoría del Centro del Perù, entre ellos Josè Galvez Moreno, y el cual destacó en otra hazaña: Encabezando a un puñado de jóvenes valientes se apoderó de una locomotora y diez vagones cargados de armas, municiones y víveres, en la aldea de Chicla (un 25 de noviembre de 1885).

 En dicho tren capturado, Cáceres marchó con sus tropas a Lima y derrocó a Iglesias.
Gálvez desempeñó también la Subprefectura e Intendencia de Policía de Lima y fue elegido diputado por la provincia de Hualgayoc.

Josè Galvez Moreno tuvo un trágico final en una de las salas del Club de la Unión, dejando una viuda (Enriqueta Evens Evens, de nacionalidad británica) y cinco hijos.
Por todo lo antedicho, Josè Miguel Galvez Moreno, debe de tener un reconocimiento que verdaderamente vaya de acuerdo a todo lo que diò al Paìs.  Un busto puesto por los oficiales de la Marina de Guerra del Perù en la plaza de Armas de Tarma en el año de 1971, fuè retirado y actualmente yace en un rincón de la entrada de nuestro Municipio Tarmeño en un lugar nada decoroso, pidiendo silenciosamente ponerlo en el lugar que este gran hombre de Tarma y el Perù, verdaderamente se lo merece.

Gloria a nuestro ilustre héroe tarmeño, Don Josè Miguel Galvez Moreno, en el dìa de su cumpleaños, 17 de Febrero de 1850 !!!

BIBLIOGRAFÌA :

1)      “Josè Galvez Moreno, Biografìa”, Wikipedia, la enciclopedia libre : http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_G%C3%A1lvez_Moreno

2)      Linares Mascaro, Ernesto : “José Gálvez y el combate del 25 de mayo de 1880”, Blog Variedades : http://elinaresm.blogspot.com/2010/05/jose-galvez-y-el-combate-del-25-de-mayo.html

3)      Palomino Vega, Alejandro : “La participación de los Tarmeños en la Guerra con Chile”, Editorial Dennis Morzàn , lima 1976.

4)      Galvez Barrenechea, Josè : “Obras Completas”, Editorial OKURA EDITORES, lima 1985.

5)      Basadre Grohmann, Jorge: Historia de la República del Perú. 1822 - 1933, Octava Edición, corregida y aumentada. Tomo 7, pág. 1845; tomo 8, pág. 1991. Editada por el Diario "La República" de Lima y la Universidad "Ricardo Palma". Impreso en Santiago de Chile, 1998.
 

 

6)     Saona, Jonatan : CAPITÁN DE FRAGATA JOSÉ GÁLVEZ MORENO, Ayudante de Cáceres en La Breña. Direcciòn Web :  http://gdp1879.blogspot.com/2009/01/jos-glvez-moreno.html
 
 

 
 
                   (Plaza Josè Galvez Egùsquiza en el Callao, Plaza en honor al padre de Josè Galvez Moreno,recibiendo un justo homenaje departe de la Marina de Guerra del Perù por su inmolaciòn por la patrìa en el combate del 2 de Mayo de 1866,
y en Tarma?)
 
 
 (Otra vista de la Plaza Josè Galvez Egùsquiza en el Callao-Perù, ciudad que rinde honores al hèroe Cajamarquino del Combate del 2 de Mayo, casado con la ilustre dama tarmeña Angela Moreno de Galvez, ambos padres de Josè Miguel  Galvez Moreno a quièn va dedicado el artìculo)
 
                     
                  

 

 

 

 

 

 

miércoles, 7 de enero de 2015


TARMEÑO DE MI PERÙ”, UN VALS PARA LOS HÈROES DEL BATALLON TARMA

Dr. Moisès Tacuri Garcìa.

 

“¡Cuándo el honor no va envuelto en la caída,
 la desgracia ni humilla ni envilece”.

 Tent. Corl. Jefe de la 1ª División de la 1ª Sección del E.M.G.
Nicanor Beunza (Sobreviviente de la Batalla de San Juan).

 
Cada vez que me profundizo en la historia de la Guerra del Pacìfico, no para revivir enconos del pasado sinò mas bien para rescatar los grandes valores que nuestros antepasados nos han heredado, es cuando màs quiero a mi patria y a esta Tarma que nos viò nacer, es cuando màs admiro a ese grupo de mártires de la Batalla de San Juan, valientes tarmeños que se enrolaron sin pensarlo dos veces al ejército, cuando estallò la guerra con Chile y el gobierno peruano hizo un llamamiento para defender a nuestro Perù.
(Sobrevivientes del Batallòn Tarma con pequeños alumnos del colegio San Ramòn en
los dìas de la postguerra)

Leer la Historia del Batallòn Tarma de la pluma de Gustavo Allende Llaverìa, Alejandro Palomino, de la Comisiòn Permanente de Historia del Ejèrcito peruano, y de varios connotados autores y paisanos nuestros descendientes de este heroico Batallòn, de veras emocionan y tocan el alma para aprender a valorar lo que estos patriotas tarmeños que sucumbieron aquel aciago 13 de Enero de 1881, no fue en vano, nos habìan dejado como un gran legado a todos nosotros de los que es verdaderamente el HONOR y la DIGNIDAD, pues a pesar de que el resultado de esta batalla fuè adversa a nuestro país, ellos jamàs declinaron su fèrrea voluntad de pelear por el Perù y cayeron de pie ante un superior enemigo..

Sin embargo a pesar de ser la página màs gloriosa de nuestra historia tarmeña, progresivamente va cayendo en las redes del olvido sobre todo en las nuevas generaciones que desconocen y no valoran este hecho tan sublime aunque triste de nuestra Historia del Perù, donde los Tarmeños cumplieron un rol tan ejemplar que va màs allà del tiempo y del martirologio y que todos nosotros tenemos una deuda que saldar con estos mártires.

Es en este marco histórico y de inicios del año 2014 , donde una melodía empezó a rondar en mi mente, una melodía que tendría por objeto perennizar esta gesta. Y no fuè complejo empezar a bordar un Vals Tarmeño, y poco a poco escarbando en la historia los sentimientos empezaron a surgir  y paralelamente a ello las letras del Vals también fueron tomando forma, hasta que un dìa de agosto se había compuesto ya el único vals tarmeño que hablarìa de la heroica gesta de San Juan de parte del Glorioso Batallòn Tarma, a este vals se le puso merecidamente el título de “Tarmeño de mi Perù”.

Este Vals es un himno al Batallón Tarma y en sus letras se resume esta dignificante gesta que revalora el patriotismo de los tarmeños, cada estrofa es parte de esa historia tan nuestra.

 

“TARMEÑO DE MI PERU”

(Vals Tarmeño dedicado a los héroes del Batallòn Tarma Nº7, caidos en la Batalla de San Juan el 13 de Enero de 1881)

Autor y Compositor : Moisès Tacuri Garcìa

Acompañamiento : Lorenzo Mansilla.

Intèrprete : Enrique Orihuela Espinoza.

 

 

CUANDO EL LLANTO DEL PERU LLEGO A TU ALMA

(la guerra con Chile había estallado se había perdido la batalla del Alto de Alianza y el sur Peruano estaba tomado por el ejército Chileno, Grau había muerto de pie en su Cèlebre monitor Huascar y por ende el océano pacìfico lo dominaba el ejército enemigo, el Perù se desangraba lentamente y las familias de los miles de compatriotas muertos lloraban la pèrdida de sus vidas y de nuestros territorios)

 

LA DIGNIDAD TE DIO UN GRITO AL CORAZÒN

(La dignidad estaba personificada por el Coronel Francisco Bolognesi, valiente Peruano que antes de capitular al ofrecimiento Chileno de rendirse prefirió morir acuñando su cèlebre frase : “Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumplirè hasta quemar el último cartucho”, ese capìtulo èpico había llegado al sentimiento de los Tarmeños y el espíritu patriótico broto a raudales en nuestros valientes paisanos)

 

TU SIN DUDARLO CON VALOR FUSIL COGISTE

Y TE ENROLASTE EN EL HEROICO BATALLON.

(El gobierno Peruano en esos días aciagos del Guerra del Pacìfico, hizo un llamamiento a todos los jóvenes y adultos de cada rincón de nuestra patria y que obviamente incluìa a Tarma, donde pobladores de todos los distritos uno a uno fueron enrolàndose en el Batallòn Tarma, había mucho entusiasmo y todos los pobladores empezaron a hacer grandes colectas para la manutención de nuestro Batallòn, El Coronel (r) Francisco Mendizabal dejando su mina en Oroya se encargò personalmente del adiestramietno de los reclutas)

 

ERA EL TARMA UN BATALLON DE GLADIADORES

CON SU BANDERA DE HILOS DE ORO DEL PERU

(Muchas damas tarmeñas con làgrimas en los ojos, por la incertidumbre de que acaso no volverìan a ver a sus seres queridos, empezaron a bordar con hilos de oro el cèlebre estandarte donde en el anverso estaba dibujado el escudo de nuestra patria y en el reverso bordaron el Sol Libertario, entre la damas figuraban Ursula Llaverìa, Amalia Echelecu, Eloìsa Santamarìa y varias damas màs)

 

Y TUS OJOS AL MARCHAR CON FRENTE EN ALTO Y EMOCION

DECIAN TARMA MIA POR MI PATRIA HE DE LUCHAR.

(Los reclutas sabían perfectamente que la posibilidad de perecer era muy alta, pero el espíritu patriota que los embargaba era superior a todo, la consigna era defender a la patria a costa de su propia vida).

 

Y LAS DAMAS AL PARTIR ENTRE DOLOR Y ADMIRACION

DECIAN AMOR MIO TARMA ESTA EN TU CORAZON.

(Era muy penoso afrontar la partida de los hijos, esposos, hermanos, padres a una Guerra de la que acaso no habrìan de volver, cuando el Batallòn Tarma salió de la ciudad camino a Lima la ciudad entera se volcó a las calles para despedir con vivas y sollozos lastimeros al batallón que se alejaba).

 

TARMEÑO DE MI PERU QUE NO TE IMPORTO MORIR

POR DEFENDER ESTE TU SUELO TAN SAGRADO

(Fueron 700 los tarmeños que aquel dìa perecieron por las balas y bayonetas enemigas, 700 màrtires que aquel 13 de Enero partieron a la gloria del Señor luchando duramente por el Perù, al lado de muchos patriotas màs procedentes de diversas partes del Paìs) .

 

 

TARMEÑO DE MI PERU EJEMPLO DE MI VIVIR

NOS HAS DEJADO UN LEGADO DE HONOR Y DIGNIDAD.

(Los tarmeños que sucumbieron aquel dìa nos han dejado una gran herencia y enseñanza del que es el “Honor y la Dignidad”, antes morir que dejar que nuestra patria caiga en manos enemigas)

 

TARMEÑO DE MI PERU DE DON JULIAN BERROCAL

QUE IMPONENTE LEVANTABA TU ESTANDARTE.

(El Capitàn Juliàn Berrocal y Cordoba fue el soldado tarmeño al que se le encomendò llevar ese bello estandarte bordado con hilos de oro, estandarte que personificaba a todo el Batallòn y que orgulloso marchaba adelante cargando el glorioso emblema).

 

TARMEÑO DE MI PERU VALEROSO Y LUCHADOR

TU QUE CAISTE BATALLANDO EN EL SANTA TERESA.

(Fueron las cumbres del Cerro Santa Teresa y del Marcavilca donde el Batallòn Tarma fue ubicado al lado de las compañías del Callao, Trujillo, Ica, todos ellos en el ala derecha teniendo como mando al General Miguel Iglesias, ambos cerros fueron el mudo testigo de ese dantesco holocausto, cerros que al final de la batalla quedaron cubiertos con miles de cadáveres de los patriotas caìdos).

 

SEGUNDA ESTROFA

  

TARMEÑO DE MI PERU DE CHORRILLOS Y SAN JUAN

QUE CON TU SANGRE ESCRIBISTE NUESTRA HISTORIA.

(No hay otra forma en la cual un ser humano perennize la historia de su patria y ello fuè lo que los heroicos combatientes del Batallòn Tarma hicieron por su Perù y su bandera).

 

TARMEÑO DE MI PERU ORGULLO DE MI PAIS

QUE MENDIZABAL DE LA MANO A LA GLORIA TE LLEVO,

                                     Y OFRENDASTE A LA PATRIA TU VIDA Y  EL CORAZÒN.

(El Perù entero debe sentirse orgullos que asì como el Batallòn Tarma hubieron sendos batallones de distintas regiones del Perù que se inmolaron en aquella batalla, vendiendo cara la dignidad de nuestra patria, aquel èpico Batallòn Tarma Nº 7, fue dirigida específicamente por el valeroso Coronel Francisco Mendizabal, ¡¡¡ Gloria a nuestros héroes de Tarma y el Perù!!!.)

 

 

Tarma, 13 de Enero del 2015.

 

 

 

jueves, 1 de enero de 2015

13 DE ENERO DE 1881, EL BATALLON TARMA Y LA GESTA DE LIMA.





 
13 DE ENERO DE 1881, EL BATALLON TARMA Y LA GESTA DE LIMA
Dr. Moisés Tacuri García
 
¡Peruano, di a los Peruanos que
Aquí hemos muerto por salvar 
El honor nacional!... 
 Ministerio de Guerra del Perú.
(Centenario de la Batalla de San Juan, 1981)
 
13 de enero de 1881, 04:00 horas, Piérola comunica a las tropas la salida del enemigo Chileno acantonado en Lurín con destino a los últimos reductos de defensa del Perú (San Juan, Chorrillos y Miraflores), las fuerzas peruanas ocupaban ese día las líneas de altura de la región de San Juan y Chorrillos , separadas una de otra en orden de los 10 kilómetros líneas extensas e inconvenientemente fortificadas, Tenían 4 frentes o alas cada uno de los cuales tenían varios batallones, en el Ala Derecha se encontraba El Gral. Iglesias y sus hombres (Elipse) ubicados en los cerros Marcavilca y Santa Teresa, al Centro Cáceres, en el ala izquierda estaba Dávila y algo retrasado se encontraban los batallones de Suarez (gráfico adjunto), esos cuatro frentes eran la defensa que disponía nuestra patria para evitar la caída de la Capital Lima, toda vez que el Sur ya se había perdido totalmente.
(Diagrama de las posiciones peruanas y Chilenas en la Batalla de San Juan)
 
Piérola hace levantar al General Iglesias a cargo del ala derecha conformada por 8 batallones : “Guardia Peruana” N° 1, “Ayacucho” N°3, “Cajamarca”N°5, El “BATALLON TARMA N°7 (Al mando del Coronel Francisco Mendizabal compuesta por 750 patriotas Tarmeños),también integran este frente el Batallón “Callao” N°9 , “libres de Trujillo” N°11, “Junín” N° 13 e “Ica” N°15, haciendo un total de 5,200 hombres, También se comunicó de este avance de las tropas enemigas a Cáceres a cargo de los batallones del Centro (3,508 hombres), y a Pastor Dávila a cargo de los batallones del ala izquierda (4,300 hombres),así como a Belisario Suarez a cargo del II Cuerpo de Reserva (2,800 hombres), haciendo un total por los cuatro frentes de 15,800 hombres dispuestos a defender los últimos bastiones del Perú.
 
Los chilenos por su parte avanzaban los 20 km que separan Lurín a Chorrillos con 28,970 efectivos que incluían una bien equipada y entrenada artillería y una caballería diestra a la par de un excelente sistema de espionaje. Dirigía la Primera División el Gral. Lynch (con 10,420 hombres, que tenía como misión atacar el ala derecha de la defensa Peruana ( ala en la que el BATALLON TARMA formaba parte), la segunda división la dirigía el Gral. Sotomayor con 8,510 hombres  y la Tercera división estaba a cargo del Gral. Lagos con 10,040 hombres más una división de reserva al Mando de Martínez que avanzaba al medio de las huestes de Lynch y Sotomayor, todos en conjunto se acercan al lugar del enfrentamiento.
(Tropas Chilenas desembarcando en la playa de Curayacu poco antes de la Batalla de San Juan)
(Tropas Chilenas acantonadas en Lurìn, en la vista el Regimiento Chillàn) 
Los respiros jadeantes de los defensores peruanos y los latidos acelerados de sus corazones no hacen sino ser el marco de este supremo instante, prestos a dar sus vidas en esta batalla inminente que se avecina.
El Coronel Francisco Mendizábal, bajo el mando del General Miguel Iglesias Jefe del Ala Derecha, exhorta a sus paisanos Tarmeños del BATALLON TARMA N°7, a morir peleando con dignidad a luchar con honor y gallardía ante el enemigo que se acerca más y más, Los Tarmeños ubicados en la Colina del Cerro Santa Teresa aguardan al lado de sus más cercanos vecinos de los batallones “Callao” y “Libres de Trujillo” la arremetida de los Chilenos, escuchan en esos instantes una voz que les dice: “Soldados de frente, al cumplimiento del deber!!!.

(El coronel Francisco Mendizabal, Gran patriota Tarmeño, era militar de profesiòn, cuando estallò la Guerra, èl se encontraba retirado del Ejèrcito dirigiendo una mina que poseìa en Yauli- La Oroya, pero cuando el Gobierno hace el llamamiento para defender nuestra patria sin dudarlo retornò al Ejèrcito y vendiò su mina y con ese dinero subvencionò en parte los uniformes y demàs enseres de nuestro Batallòn, fuè responsable de preparar a la tropa Tarmeña y dirigirla en sus instantes supremos de aquella Batalla de San Juan).
El estandarte del BATALLON TARMA, luce imponente en las manos del Capitàn Julián Berrocal, heroico abanderado patriota Tarmeño, quién orgulloso y marcial lleva ese sagrado emblema nuestro.
(Abanderado del Batallòn Tarma Nº 7, Foto cortesìa de Fernando Puente Zambrano)
(Otra vista del heroico Capitàn tarmeño Dn. Juliàn Berrocal, abanderado del Batallòn Tarma Nº 7, foto cortesìa de Fernando Puente Zambrano)
El estandarte del Batallòn Tarma fue bordado con hilos de oro, días antes de la partida del heroico Batallón, entre lágrimas de dolor, por Amalia Echelecu, Eloisa Santamaría, Ursula Llavería y muchas damas tarmeñas más, lágrimas de inmenso desconsuelo ante la partida de sus esposos, hijos, hermanos que acaso no habrían de retornar a Tarma, dicho estandarte se encuentra en el Museo de la Guerra del Pacìfico de la ciudad de Lima, en el anverso està el escudo peruano todo de color dorado y en el reverso està el Sol libertario, en la vista se aprecia este sagrado emblema de tanta significancia para nuestra tierra el cual tuve el honor de poder tocarlo y sentir esa mezcla de sentimientos de tristeza pero a la vez de orgullo de saber que alguna vez ese estandarte fue llevado por el valiente capitán Tarmeño Dn. Juliàn Berrocal  y que muchos paisanos nuestros perecieron valientemente de pie ante un superior enemigo.

(Esposa del abanderado del Batallòn Tarma Doña Juana Francisca Gomez Tapia de Berrocal, quièn tambièn bordò el estandarte que orgulloso y marcial llevarìa el Capitàn Juliàn Berrocal, foto cortesìa de Victor Puente Caro)



     (Ilustre Dama Amalia Echelecu y Barinaga Berrocal de Arrieta, una de las damas tarmeñas que bordò nuestro insigne estandarte, Foto cortesìa de Fernando puente Zambrano)

(Fotografìa del Historiador Tarmeño Dn.Rafael Càrdenas "Rafaco", donde se aprecia a la derecha el emblemàtico Estandarte del Batallòn Tarma, foto cortesìa de Fernando Puente Zambrano).
 

(Estandarte del "Batallòn Tarma" que se encuentra en el Museo de la Guerra del Pacìfico-Lima)

               (Reverso del Estandarte del Batallòn Tarma, bordado con hilos de oro, donde se aprecia al Sol Libertario)

Las tropas peruanas ya pueden ver a sus enemigos de rojo y azul, enarbolando su bandera tricolor y estrella blanca característica, La sangre guerrera de los Taramas hierve en las venas de los Tarmeños del Batallón TARMA N°7.
 
La división Lynch llega a las posiciones del Ala derecha en medio de un encarnizado fuego cruzado, el Batallón “Tarma” por su posición de avanzada es el que recibe el fuego por completo, uno a uno los heroicos soldados del “Batallón Tarma” van cayendo fulminados por las balas y bayonetas enemigas.
 
El Coronel Francisco Mendizábal al lado de los Bizarros coroneles Rosas Gil y Borgoña se abren paso hasta Chorrillos después de hacer retroceder por varias veces a la División Lynch.
Según refiere Nicanor Beunza (sobreviviente de esta batalla): “Eran las 11 a.m. cuando se recibió en el cuartel general (del general Baquedano) un parte de Lynch diciendo: Que no podía avanzar porque su tropa estaba diezmada, rendida de cansancio y que le mandaran refuerzos para continuar el ataque de Chorrillos”. Estaban pues, debilitados. Mendizábal y los efectivos que le quedan llegan y se parapetan en el panteón y calles de Chorrillos.
Los Chilenos no pueden ya sostenerse, vacilan, vuelven caras; los Peruanos fuera de sus atrincheramientos, apoyados y sostenida su acción por las  baterías del Morro Solar, Provisional y Marcavilca, baterías comandadas por el Cnel. Arnaldo Panizo y sus hombres, continúan vivamente su ataque. Los chilenos se ocultan tras de las tapias y la banda de Guerra de los peruanos tocan diana, una de las cornetas tocadas fue por el Sr. Puquhayla, integrante del Batallón Tarma, cuyos restos se encuentran actualmente en el cementerio de Tarmatambo.
 
Sin embargo llegan los refuerzos que solicitaba Lynch, conformados por la Brigada Gana de la Segunda división Sotomayor y la Primera brigada Urriola de la tercera División Lagos, que apoya el avance de la Primera, ello invierte el resultado que se venía obteniendo, a la 12 m llega la segunda Brigada Barceló de esta tercera división además de una Brigada de Artillería de montaña Chilena con lo que se trastoca el final de esta parte de la batalla, ante la falta de refuerzos y ante una controvertida decisión de no enviar a las tropas de Reserva en apoyo de este frente que venía siendo ultimada por las tropas Chilenas a los peruanos no le quedaba sino este único partido : Hacer fuego en violenta retirada, abrirse paso por el Malecón de Chorrillos, como le efectuaron con el batallón ”Callao”, llevando a su jefe el Coronel José Rosa Gil, a la cabeza y replegarse al grueso de las fuerzas nacionales Hacia Miraflores, ubicada detrás de esta primera línea defensiva.
 
Mendizábal cae Herido en unión de otros oficiales peruanos, siendo liberado poco después malherido a instancias del Almirante Francés Du Petit Thouars quién a bordo de un barco acorazado en las inmediaciones a donde se desarrolló dicha batalla, ( no teniendo nada que hacer en esta guerra dada su nacionalidad francesa ) encaró a los Chilenos y amenazó a descargar toda su artillería si el ejército chileno continuaba con su dantesco holocausto.
Era la 1 y 45 p.m. El coronel Miguel Iglesias, Jefe máximo del Ala Derecha,  descendiendo del cerro del Panteón, fue hecho prisionero en una casita del Alto Perú, luego de que el morro solar adyacente cayese en manos del enemigo luego de una resistencia heroica.

(Coronel Miguel Iglesias, Jefe del Ala derecha, Frente donde se encontraba el BATALLON TARMA)

La matanza (según refiere el sobreviviente Nicanor Beunza) fue Horrible, los heridos fueron repasados (muertos a punta de bayoneta) más tarde por el corvo de la soldadesca Chilena, ebria y desenfrenada…
(Como quedò Chorrillos luego de la Batalla de San juan, obvian comentarios)

A las 2 y 30 P.M. la Batalla de San Juan, había terminado por completo en la cumbe del Morro Solar, los cadáveres de miles de patriotas peruanos yacen desperdigados por los suelos, había durado la batalla 9 horas, desplegándose prodigios de valor, defendiendo palmo a palmo el terreno: 5,000 peruanos contra casi todo el ejército Chileno (23,129).

Importa referir que un patriota tarmeño, el oficial Nèstor Bermùdez Abeytua se inmolò en el Cerro Santa Teresa al lado de los mártires tarmeños, los datos encontrados sobre este oficial tarmeño son como siguen: “…Néstor Bermúdez Abeytua, Nació en la ciudad de Tarma el 26 de marzo de 1858.
 
 Según Raymundo Morales B, descendiente del hermano de   Néstor, éste fue bautizado el 26 de febrero de 1858 (probable fecha de nacimiento). Hijo del coronel Bernardo Bermúdez Ascarza (Hèroe tarmeño de las Batallas de Junìn y Ayacucho) y Sebastiana Abeytua Arrieta.
Una vez establecido en Lima la familia Bermúdez Abeytua, Néstor cursó su educación secundaria en el Colegio Peruano, para luego en 1,876 pasar a la Universidad Mayor de San Marcos para estudiar Jurisprudencia.
En 1880 se encontraba preparando su grado de Bachiller, pero suspendió sus estudios para incorporarse a la reserva en junio de 1880, y así contribuir a la defensa de la capital contra una posible ocupación chilena.  Su hermano Dn. Fortunato Bermúdez Abeytúa financió en parte al escuadrón Tarma, y posteriormente al Escuadròn Tarma Nº 11 el cual se convertiría en la Escolta de Andrès Avelino Càceres.
Nèstor Bemudez Formó con el grado de capitán, en las filas del Batallón Tarma, al cual pidió expresamente a sus superiores pertenecer, pues querìa pelear al lado de sus paisanos, fuè ascendido a sargento mayor en noviembre del mismo año, marchando a guarnecer la posición asignada (Ala derecha o frente derecho de la primera línea defensiva de la defensa de Lima), falleció en Chorrillos el 13 de enero de 1881 en la batalla de San Juan, en la defensa de Lima, cuando tenìa 21 años, muriò peleando cual espartano hasta su último aliento de vida peleando por nuestra patria al lado de centenas de patriotas Tarmeños ...”

 El sacrificio de los peruanos, infantes y artilleros en esta batalla, selló con letras de oro el libro del martirologio, donde quedan impresas las acciones más puras, brillantes é imperecederas (Ello al margen de las decisiones que tomara Piérola, decisiones por demás controvertidas y que decidieron el destino de esta gesta).
Los resultados de esta batalla, una de las más sangrientas de la historia, fueron : Los Peruanos en toda la acción sufrieron 6,000 bajas y los Chilenos 4,000. Esa noche Chorrillos fue saqueada e incendiada por los chilenos, cuentan los historiadores que ese aciago 13 de Enero de 1881 los cerros de San Juan y del Santa Teresa estaba regado de cadáveres de nuestros compatriotas .

Según refiere nuestro historiador Dn.Alejandro Palomino De los 750 soldados que formaron el “BATALLON TARMA N°7”, 50 sobrevivieron. El resto, entre jefes, oficiales y tropa, pagó con su vida esa deuda sagrada que recibe el hombre al nacer, el amor a la PATRIA.

(Sobrevivientes del Batallòn Tarma Nº7 y jòvenes alumnos del Colegio San Ramòn de Tarma, en la ùnica foto de la postguerra que se dispone en donde se aprecia a los hèroes tarmeños que salvaron de morir en las Batallas de San Juan y Miraflores, foto cortesìa de Raul Puente Caro)

Eduardo Mendoza Melèndez, Mayor E.P. (r), miembro del Centro de Estudios Històricos Militares del Perù nos dà alcances muy valiosos sobre este importante Batallòn de nuestra Provincia, Mendoza cita Textualmente :


 …”Al saberse en Tarma la ruptura de hostilidades, El Concejo provincial convoca una multitudinaria manifestación de simpatía, adhesión y Solidaridad con el gobierno, el 8 de Junio de 1879. Presidìa la Corporaciòn Municipal el Dr. Francisco Flores Chinarro. Posteriormente se votan las primeras partidas en favor del Ejèrcito Nacional y se acuartelan a los Guardias Nacionales, constituyendo el Batallòn de Voluntarios de Tarma Provisional Nº5 (nombre inicial del Batallòn Tarma), comandado por el Teniente Coronel Buenaventura Benel (primer jefe) y del mayor Fermìn Rondòn (Segundo jefe). Un mes después, el Batallòn es trasladado a Lima a efectos de su conveniente entrenamiento como unidad de combate. Originalmente disponía de 4 jefes, 41 oficiales , 148 Clases y 339 soldados; totalizando 532 plazas. Es con ese efectivo que el Coronel Francisco de Sales Mendizabal recibe la unidad a fines de aquel año. Tanto Mendizabal como jefe de la heroica columna pasqueña desaparecida, el Coronel Vicente Mori Ortìz (Pròximo Subprefecto de Tarma) , el 26 de Noviembre de 1879, (Vìsperas de Tarapacà), se embarcan en Arica formando parte de la comitiva del presidente Prado. Asì al 28 de Diciembre de 1879 el Batallòn Tarma acantonado en Chorrillos tenía la siguiente plana Mayor : Coronel Francisco de Sales mendizabal (primer Jefe), Teniente Coronel Baldomero Lurquìn (Segundo Jefe); Mayor Ricardo Càrdenas (3er Jefe), Mayor Esteban Egoavil (Primer Jefe de la Columna ACOBAMBA integrada al Batallòn Tarma), Teniente Adolfo Allende (Ayudante), Subteniente Guillermo Jàuregui (Subayudante) y Juliàn Berrocal (Abanderado). Las 8 Compañìas estaban a cargo de los siguiente capitanes : Juan Arrieta (5ª Compañìa), Jacinto Bedoya (1ra Compañìa), Fortunato Bermùdez (6ta Compañìa), Nèstor Bermudez (4ª Compañìa), Isidro Llerena (7ª Compañìa), Josè Martìnez (3ª Compañìa), Juan Mendizabal (2ª Compañìa) y Buenaventura Rey (8ª Compañìa). En total para entonces la unidad era Comprensiva de 5 Jefes, 40 oficiales, 57 Clases y 423 Soldados.
(Manuel Llavería Allende y César Gonzales
Batallón Tarma N°7)
Para el 12 de Enero de 1880 el Batallòn Tarma cambia el Nùmero de 5 por el 7, reduciéndose a 6 Compañìas. Parte de la plana Mayor y Menor pasan a integrar el Batallòn Junìn Nº 13, al mando del Coronel Tarmeño Josè Agustìn Bedoya. Por aquella fecha el Teniente Coronel tarmeño Juan Benavides integra el cuerpo de edecanes de palacio de Gobierno. El Batallòn Tarma Nº 7 ,en esos momentos, ya contaba con 583 plazas en Marzo de 1880 y con 643 al 7 de Noviembre de 1880, cuando se le acantonò en el Callao.

Pero anticipándose a las acciones heroicas de tan Gloriosa Unidad , otro tarmeño ilustre, Augusto E. Bedoya, en representación del estudiantado universitario, se da de alta en el Ejèrcito del Sur y asiste a las batallas de San Francisco y Tarapacà. Pero no sería esa vez en que la pequeña Tarma adquiriera en sus héroes proporciones gigantescas. La grandeza moral de sus hijos triunfò siempre sobre la geografía adversa y sobre otros factores minimizadores.
(Coronel Augusto Eron Bedoya Suarez, Tarma 1857-1926)
 
Hacìa poco que Josè Galvez Egùsquiza, el héroe del 2 de Mayo, había logrado de la Convenciòn nacional (31 de Diciembre de 1855) el restablecimiento de su categoría provincial. Por fin la Repùblica reparò en algo la deuda de honor que en justicia se debía a la incaica Provincia de los Taramas, al virreinal Corregimiento de Tarama y Chinchaycocha, a la Borbònica intendencia, y a al Departamento Sanmartiniano de Tarma. La Provincia de Tarma, según el Diccionario Geogràfico Estadìstico de M.F. Paz Soldàn, publicado en 1877, comprendìa nueve importantes distritos : Acobamba, Carhuamayo, Chacapalca, Chanchamayo, Junìn, Marcapomacocha, Tarma, Vìtoc y Yauli. Fue el contingete de sangre de esos distritos, sobre todo los mineros de Junìn y de Yauli, los que formaron mayoritariamente los Batallones Junìn Nº 13, y Cazadores de Junìn Nº 89. El primero de ellos a Marzo de 1880, tenía 600 plazas y se acuartelaba en Chucuito (Callao). Dadas las Reorganizaciones operadas en el ejército regular, en el curso de 1880, los excedentes de numerosos contingentes de la sierra central fueron distribuidos en otras unidades para lograr el tope de 600 plazas por Batallòn, o en su defecto, para lograr la formación de nuevas unidades. No extraña por eso que numerosos hijos de la provincia de Tarma integraran en Lima el Batallòn Uniòn Nº 87, simbólicamente asì llamado, por ejemplo…”
(Batallòn Peruano de la Guerra del Pacìfico tambièn llamada Guerra del Guano y del Salitre)

Por su parte la versiòn del Historiador Tarmeño Alejandro Palomino refiere que la mayoría procediàn de los distritos y caseríos de Tarma, dedicados a la agricultura. En las lomas del Cerro Santa Teresa quedaron los restos de Néstor Bermúdez, tercer jefe del Batallón Tarma, de Baldomero Macassi, Simón Torrico, Antonio Buckingham, Antonio Cárdenas, Gabino Cuesta, Roberto Gauret, Mariano Limas, Juan Jauregui, Rufino Gomez, Francisco Rojas, Miguel Vargas, José Romero, Protacio Caro, Marcelino Capcha, Juan Poma, Bruno Ayala, Angel Espinoza, Manuel Segura, Casimiro Ñaupari,José María Solís, Apolinario Limaylla, Raymundo Guadalupe, Juan Zavala, León Lobato, León Solano, Antonio Montalvo, Lucas Samaniego, Felipe Osorio, José Mayorca, Marcos Alania, Manuel Huamán, Remigio Baldeón, Sixto Parián, el ciudadano acobambino Bartolomè Amaro y cientos de tarmeños más.

 

(Dn. Bartolomè Amaro patriota acobambino integrante del Batallòn Tarma Nº 7,que tambièn se inmolò aquel fatìdico 13 de enero de 1881 en la Batalla de San Juan, cortesìa de Dn. Rodolfo Sierra Amaro descendiente del Hèroe Nacional)
 
El batallón Tarma Nª7 se formò según refiere Gustavo Allende Llaverìa del siguiente modo : “El 8 de abril de 1879 conmueve a Tarma el terrible llamado a las armas, la guerra con Chile, declarada tres días antes, detonó por burgos y campiñas. Incontenible, arrolladora el alma nacional se yergue y enfervoriza. Se organiza la guardia urbana; las multitudes exaltadas juran defender la patria; se forma y equipa un batallón, eróguense valiosas sumas para adquisición de armamentos y elementos navales.
“El 13 de abril se encuarteló el Batallón Tarma No 7 a órdenes del coronel Francisco Mendizábal, Buenaventura Rey, Néstor y Fortunato Bermúdez; Teniente Gavino Cuestas, Baldomero Macassi, Simón Torrico, Ignasio Benavides, Augusto G. Zapatero y Fermín Villaizán y de los subtenientes: José Moreno Maíz, Antonio Cárdenas, Pedro L. Madrid, Pedro Benavides, Santiago Beraún, Narciso Méndez, Julián Berrocal (abanderado), Baltazar Galarza, Juan Allaín, Antonio Buckingham, Félix Costa Laurent, Bartolomé Amaro y José Pizarro.

(Botòn de la chaqueta de los soldados del ejèrcito Peruano de la Guerra del Pacìfico)
“El “Tarma” perfectamente equipado, a costa del pueblo, partió a compartir su juramento; y cruzando los Andes por la ruta de “Piedra Parada” descendió a la capital, el 28 del mismo mes: aplaudido entusiastamente por ser uno de los primeros cuerpos que llegó a Lima dispuesto a morir por el honor del Perú.
(Foto de època donde aprecia la llegada de uno de los Batallones del interior del Perù a la capital, de igual modo llegò nuestro Batallòn Tarma Nº 7 a la plaza de Armas de Lima, Foto tomada del libro de Eduardo Congrains Martìn, Batalla de San Juan)
“Desde ese día el batallón empezó a instruirse militarmente, prestando más tarde importantes servicios en Lima, Chorrillos, Campamento de Lurín, puertos del Callao y Chancay y por último en San Juan, donde días antes de la batalla formó en el ala derecha mandada por Iglesias, conforme se refiere al inicio de esta crónica.
De los 50 sobrevivientes a la batalla de San Juan la mayoría pasó a integrar nuevos batallones para la batalla de Miraflores, la cual fue consumada el 15 de Enero de 1,881, luego de la derrota de las tropas peruanas, los sobrevivientes del BATALLON TARMA N°7, retornaron a Tarma, donde los recibieron los ciudadanos tarmeños con hondas muestras de alegrìa por los que retornaban a su tierra pero a la vez muestras de dolor y pesar por los caìdos, ese dìa Tarma lució con cientos de banderas a media asta y en la casa de los héroes caìdos colgaban crespones negros, casas donde la desolación y el llanto de perder a un ser querido embargaban dichos aposentos.
De los sobrevivientes Tarmeños a las Batallas de San Juan y Miraflores  caben referir al Coronel Francisco Mendizábal (Quién murió en Lima un 26 de Diciembre de 1,888 varios años después del retiro de la tropas Chilenas del Perú) , Dn. Julián Berrocal (Abanderado del Batallón Tarma quién falleció un 19 de setiembre de 1,919 y su restos reposan en el Cementerio de Tarma).
 
Entre otros tarmeños notables que sobrevivieron a este Holocausto figuran  Víctor Miguel Valle Riestra, Santiago Rodulfo León, Jacinto Antenor Bedoya , Juan Benavides, Manuel Bedoya Suarez, Lizardo Alzamora Mayo, Augusto Zapatero, Braulio Zapatero , Enrique Zapatero,  y varios más.
El día 12 de Enero del 2014, tuve a bien tener una información de un ciudadano tarmeño, el cual me refirió que en nuestro Cementerio General de Tarma había un nicho de un soldado Tarmeño de la Guerra del Pacífico cuyo nombre no figuraba en ningún texto conocido, al visitar su tumba se puede apreciar  su abandono material flagrante, pero que sin embargo no deja de ser un héroe de este glorioso Batallón Tarma N°7 , su olvidado nicho se encuentra en el Cuartel “San Vicente” en la Columna N°11 y línea N°3, reza la lápida empolvada por el tiempo : “Recuerdo de sus amigos y Compañeros, se trataba de Dn. AUGUSTO PORRAS, sargento del Segundo Batallón 11 de Línea y Subteniente del batallón TARMA, Falleció el 28 de Setiembre de 1909” en sus ángulos superiores hay dos tarjetas (que se asume son de sus amigos) : Simón Almonacid y Juan Francisco Baldeón, cuanta riqueza histórica hay en este noble nicho y que acaso por coincidencia inexplicable me llegó el dato de su presencia, a pocas horas de iniciarse la conmemoración de la Gesta de San Juan, como si nos enviara un mensaje de otras latitudes pidiéndonos que no los olvidemos ni a él ni a los demás héroes tarmeños.
(Làpida en nuestro Cementerio de Tarma de Dn. Augusto porras, que luce en el olvido)
Sería importante obtener del ministerio de Defensa del Perú y de la población de Tarma que conozca de estos heroicos conciudadanos, la nómina oficial donde se pueda tener los nombres completos de los 750 bravos Tarmeños y hacerles una placa recordatoria que debe ser ubicada en un lugar meritorio , construir un mausoleo destinado a estos nobles patriotas Tarmeños, un lugar donde se perennice su memoria dignamente. Asimismo  poner en valor al monumento a los héroes caídos construido en la entrada a Tarma, actualmente descuidado.

Tarma toda debe  recordar por siempre el gran legado del Batallòn Tarma, ese legado que nos han dejado y que debería estar a la altura de lo que ellos nos dieron y que nos llena de orgullo al recordar ese episodio épico de nuestra historia Tarmeña, ese legado que nos dice que : Tarma es Patriota, Tarma es Valiente y que Tarma tiene Honor y Dignidad.
 ¡VIVA TARMA!!!
¡VIVA EL BATALLON TARMA!!!
¡VIVA EL PERU!!!...
P.D. Mi agradecimiento a Victor Puente Caro, Fernando Puente Zambrano, Rodolfo Sierra Amaro y a varios conciudadanos nuestros, por enriquecer este artículo con datos y fotos inéditas, que han de ser el insumo de un futuro libro rector de la HISTORIA DE TARMA, el cual es necesario elaborar con la participación de connotados historiadores , de la Comisión Permanente de Historia del Ejército Peruano, de Tarmeños descendientes de nuestros héroes que dieron su vida en esta página gloriosa de nuestra historia, de la cual debemos sentirnos muy orgullosos y emularlos en las actuales circunstancias.
 BIBLIOGRAFIA:
1)    Comisión Permanente de Historia del Ejército del Perú: LA GESTA DE LIMA,  Imprenta del Ministerio de Guerra, Primera Edición, 13 de Enero de 1981.
 
2)    Alejandro Palomino Vega : LA PARTICIPACION DE LOS TARMEÑOS EN LA GUERRA CON CHILE; Imprenta DENIS MORZAN, Lima Noviembre del 2006.
3)    Eduardo Congrains Martín : BATALLA DE SAN JUAN I y II PARTE; VIII Y IX Volumen, Editorial ECOMA, 1ra Edición, Lima 1977.
4)    Carlos Milla Batres: “RECOPILACION DE PARTES Y DOCUMENTOS DE LA GUERRA DEL PACIFICO”, Biblioteca Histórica de la Guerra del Pacífico, Editorial MILLA BATRES, Lima 1980.
5)    Luis Guzmán Palomino y Colaboradores : “LA PRIMERA MEMORIA DE CACERES Y  DOCUMENTOS RELATIVOS A LA CAMPAÑA DE LA BREÑA (1,881-1,884)-Lima año 2010.
6)    Antonia Moreno de Cáceres: “RECUERDOS DE LA CAMPAÑA DE LA BREÑA”, Imprenta Editorial Sánchez, Lima 2,012.
7)    Eduardo Mendoza Meléndez, ”LA CAMPAÑA DE LA BREÑA”, Imprenta Fernando Aliaga, Lima 1,993.
8)    Benemérita Sociedad Fundadores de la Independencia, Vencedores del 02 de Mayo y Defensores Calificados de la Patria : "SUEÑO, GESTA Y LEGADO DE UN PATRIOTA" EL ABANDERADO DEL BATALLÓN TARMA, CAP. JULIÁN BERROCAL - LIMA, PERU 2009.
9)    Juan Gilberto Gómez Trujillo: “GRANDES MUJERES ANONIMAS, DURANTE LA GUERRA CON CHILE”; Semanario la Voz de Tarma, 27 de Agosto del 2012.
10) Blog Rastros de Guerra:
 http://rastrosdeguerra.blogspot.com/2010/01/testimonio-de-un-sobreviviente-en-la.html
11) TVN Chile; “EPOPEYA, LA GUERRA DEL PACIFICO”, 1998.
12) Blog “La Guerra del Pacífico 1879 - 1884 (Perú, Bolivia y Chile)
 de Jonatan Saona:  http://gdp1879.blogspot.com/2011/08/nestor-bermudez.html#ixzz37PwXJIMC
13) Allende Llaverìa, Gustavo :  “La Epopeya del Batallòn Tarma”, 1931.
14) Gomez Trujillo, Juan Gilberto : “GRANDES MUJERES TARMEÑAS ANÓNIMAS, DURANTE LA GUERRA CON CHILE, Semanario LA VOZ DE TARMA, 27 de Agosto del 2012.

15) Juarez Espejo, Josè Carlos : "Los Bedoya en el Perù, Su participaciòn en la Guerra del Pacìfico" , J.C. Juarez EIRL - Lima -  Perù, Diciembre 2011.

16) Puente Caro, Vìctor : "CECILIO LIMAYMANTA HEROE NACIONAL", Semanario La voz de Tarma, 30 de Julio de 2012, Nº389-III. 

17) Oganes, Juan Carlos : Film "GLORIA DEL PACIFICO".

18) Segura, Hamiltòn :  Cortometraje "MANARIQSISQA, SOLDADO DESCONOCIDO".
 
(VIDEO TVN DE CHILE, BATALLA DE SAN JUAN)